
Hay tradiciones tucumanas que no se negocian: el crujido del pan recién horneado, la temperatura exacta de la milanesa, la receta secreta del aderezo y, ahora también, el orgullo nacional. En el corazón de la ciudad de Bella Vista, a poco más de media hora de la capital tucumana, un local gastronómico logró convertir el ritual nocturno de pedir un sanguche en un gesto de pertenencia que ya causa furor en las calles y en las redes sociales.
Se trata de Alta Gama, la reconocida sanguchería comandada por los hermanos Rodrigo y Emiliano Abraham. En un contexto donde la identidad y el sentido de patria volvieron a ponerse en el centro de la escena nacional, los emprendedores decidieron dar un paso al frente con una iniciativa tan simple como potente: a partir de esta semana, cada pedido que sale de su cocina en delivery viaja envuelto en bolsas de papel kraft selladas con una leyenda inconfundible: “Las Malvinas son argentinas”.
Un guiño a la cancha y a la discusión nacional
La movida de los hermanos Abraham no nace en el vacío. Viene enganchada con una fibra sensible que atraviesa a todo el país. Por un lado, revive el eco todavía fresco de la épica victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra en las semifinales del Mundial de Fútbol, cuando tras el pitazo final los futbolistas argentinos desplegaron sobre el césped una bandera casera con ese mismo lema, desafiando las restricciones de la organización y conmoviendo a millones.
Por otro lado, la iniciativa dialoga directamente con la encendida discusión que copó la agenda del Senado en los últimos días en torno a la Ley de Tierras y la controversia por la extranjerización del territorio nacional.
«Nosotros sentimos que desde nuestro humilde lugar, atrás de una plancha y cortando pan, también podemos mandar un mensaje. La patria se defiende en el Congreso, se defiende en una cancha y también en el mostrador del barrio. “Queríamos que cuando el cliente reciba la cena en su casa sienta ese mismo orgullo que sentimos todos los tucumanos», explica Rodrigo mientras supervisa la salida de los pedidos de la noche.
El sabor del orgullo en Bella Vista
Pero más allá del compromiso soberano, en Alta Gama la verdadera estrella sigue siendo lo que hay dentro de la bolsa. El local de los Abraham se ganó un lugar de culto en la zona gracias a la contundencia de sus preparaciones: milanesas doradas a la perfección con la humedad justa, capas abundantes de queso derretido, jamón, huevo frito y una mayonesa casera cuya receta custodian bajo siete llaves.
Para los amantes de las hamburguesas, las opciones dobles con cheddar y panceta tostada son un viaje de ida; mientras que los clásicos lomitos tucumanos se sirven en panes de proporciones generosas que desafían a cualquier comensal con buen diente.
Con mesas refaccionadas para recibir cada fin de semana a familias y grupos de amigos que llegan desde municipios vecinos, el ambiente del local combina la calidez de pueblo con la velocidad de un servicio de primera.
Probar una buena comida tucumana siempre es un plan tentador, pero hacerlo sabiendo que en cada entrega hay una declaración de principios convierte la visita a Bella Vista en una parada obligatoria.
