
El Poder Ejecutivo nacional promulgó la Ley 27820 que establece formalmente a San Miguel de Tucumán como capital simbólica del país cada 9 de Julio, disponiendo además que las ceremonias centrales y festejos oficiales por el Día de la Independencia se celebren en nuestra ciudad de manera permanente.
El marco normativo fue oficializado con el propósito de fortalecer los lazos históricos e institucional entre las celebraciones patrias y la capital tucumana, donde el histórico Congreso de 1816 declaró la ruptura definitiva con la Corona española y la Independencia argentina.
La iniciativa, impulsada por las senadoras Beatriz Avila y Sandra Mendoza, había obtenido la media sanción del Senado por unanimidad, con 67 votos afirmativos. Con el aval de la Cámara baja, la propuesta completó ahora su trámite parlamentario y quedó sancionada.
La medida aprobada responde a una serie de consensos parlamentarios alcanzados entre el espacio oficialista y bloques aliados, orientados a enviar una señal de respaldo político a las provincias, en medio de un clima de tirantes en las cámaras.
Como parte de ese conjunto de leyes dirigidas a nuestra provincia, se contempló la ampliación de las cámaras federales de apelaciones locales, tratándose de iniciativas que carecen de costo fiscal significativo pero aportan una fuerte carga representativa para la gestión territorial.
El Camino de Brochero, patrimonio cultural
De forma paralela, las publicaciones oficiales incluyeron la promulgación de la Ley 27823, mediante la cual se incorpora el ritual, las peregrinaciones y las manifestaciones del Camino de Brochero al patrimonio cultural inmaterial de la Nación.
Esta última declaración se sustenta en los parámetros de la Ley 26.118 de salvaguardia patrimonial, reconociendo el impacto de la devoción popular articulada en torno a la figura de José Gabriel del Rosario Brochero, el Cura Brochero, en Córdoba.
