
Estados Unidos y China resolvieron este viernes establecer un “canal de comunicación” bilateral para tratar incidentes relacionados con la inteligencia artificial (IA), según informó la Casa Blanca tras el cierre de una cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping.
El encuentro, que tuvo como eje los desafíos que plantea la IA, terminó con el anuncio de un Diálogo Estados Unidos-China sobre Superinteligencia (SI), un espacio donde ambas potencias intercambiarán opiniones sobre los riesgos y beneficios de esta tecnología.
Además, los líderes acordaron utilizar el término “Superinteligencia ”(SI), la fórmula con la que Trump rebautizó a la IA en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
La Casa Blanca detalló que el canal de comunicación servirá para gestionar posibles incidentes y evitar malentendidos en torno al desarrollo y uso de la IA.
Diferencias de enfoque entre Trump y Xi Jinping
Previo a la cumbre, Donald Trump expresó su preferencia por mantener la inteligencia artificial “exactamente donde está”, en referencia a la velocidad de los avances en investigación y desarrollo, por temor a que China sobrepase a Estados Unidos.
Por su parte, Xi Jinping adoptó una postura más cauta y llamó a que la relación entre ambos países se base en la ausencia de conflicto y confrontación. El mandatario chino también remarcó la importancia de que la IA permanezca bajo “control humano” y “beneficie a la población”.
La próxima reunión entre Estados Unidos y China sobre este tema quedó programada para noviembre, donde se espera que continúe el diálogo sobre los riesgos y oportunidades que presenta la IA.
Otros acuerdos sobre carbón, aranceles y tierras raras
En el plano comercial, se pusieron en marcha el Consejo de Comercio EE. UU.-China y el Consejo de Inversión EE. UU.-China, constituidos durante la visita de Trump a Pekín en mayo de 2026.
Se anunció que China importará al menos 10 millones de toneladas de carbón procedente de Estados Unidos en 2027 y de nuevo en 2028.
Asimismo, ambos países alcanzaron un consenso sobre recomendaciones para aplicar un trato arancelario más favorable a 30.000 millones de dólares en bienes no sensibles en cada dirección.
Entre las exportaciones estadounidenses figuran productos agrícolas, madera o cosméticos y entre las importaciones, electrodomésticos o juguetes.
El comunicado también señala que ambas partes “seguirán trabajando” en las preocupaciones estadounidenses sobre las exportaciones chinas de tierras raras y minerales críticos a Estados Unidos, “con el objetivo de garantizar que los niveles de envío vuelvan a ser adecuados”.
