
Florencia Peña rompió el silencio este jueves en LAM (América TV) y habló por primera vez en profundidad sobre la situación que atravesó junto a su hijo Juan Otero, quien fue víctima de una maniobra de estafa y extorsión por parte de unas vecinas. La actriz explicó por qué durante años decidió mantener el caso en reserva y contó cómo comenzó a descubrir que algo extraño estaba sucediendo.
«Esto pasó hace muchos años, nosotros no habíamos querido contarlo, la verdad es que nosotros lo mantuvimos, sí la Justicia accionó, sí hicimos la denuncia, sí Martín Leguizamón consiguió condenas, o sea, fue todo impecable, sobre todo porque había amenazas a un menor, a lo cual eso era un delito bastante grave», comenzó diciendo la actriz en el ciclo conducido por Ángel de Brito.
Peña explicó que, más allá de los objetos y el dinero que habían sido sustraídos, su principal preocupación siempre fue proteger a su hijo y asegurarse de que estuviera bien.
También reveló por qué decidió no hacer público el caso en aquel momento. Según explicó, prefería preservar a los jóvenes involucrados y que pudieran hacerse cargo de las consecuencias de sus actos. «Yo no quise contarlo primero porque eran todos jóvenes y como mamá siempre pensé que estaba bueno que ellos aprendieran de su error, que ya con la condena en suspenso me parecía que ya era una interesante reflexión sobre lo que habían hecho, pero bueno, salió a la luz, lo lamento, no era nuestra intención contarlo», sostuvo.
Luego, la actriz reconstruyó cómo empezó a sospechar que algo no estaba bien. Al principio, los movimientos extraños en sus cuentas no le llamaron especialmente la atención, ya que en su casa circulaba mucha gente y podía tratarse de un robo de tarjetas. Sin embargo, la situación tomó otra dimensión cuando aparecieron las amenazas contra su hijo.
«A mí me hubiera encantado hablar con ella y con su mamá, pero la Justicia no me dejó porque teníamos una perimetral, o sea ellos no se podían acercar. Quizás lo que nos dolió, le dolió a Juan fue que eran amigos que venían a casa, que yo los conocía y que compartíamos cenas», explicó.
