
Georgina Rodríguez, la mujer que no solo conquistó el corazón de Cristiano Rinaldo, sino también el de la moda, suma un nuevo hito a su carrera fashionista: es la cara de la nueva campaña de Calzedonia, la reconocida marca italiana de ropa interior.
En las imágenes, la influencer mostró los modelos que se vienen con todo para el verano europeo. Primero, lució una microbikini con estampado animal print con efecto pelo en tonos beige, marrón y naranja.
El corpiño es escotado, triangular y de breteles finos, con un sutil frunce en el frente, y la bombacha es cavada y tiene tiritas de ajuste.

A continuación, se mostró con un modelo más clásico en uno de los colores del año: el marrón chocolate. La bikini, lisa, tiene corpiño triangular regulable con un pequeño dije dorado de metal en el frente y bombacha haciendo juego, con tiras finas y pequeñas arandelas.

Por último, modeló una bikini de estilo retro, tanto en el estampado como en la moldería, pero igual de audaz que las anteriores. El diseño es de cuadros Vichy en verde y blanco, con corpiño armado y bombacha cavada colaless.
Georgina Rodríguez lució el pelo suelto y lacio y un maquillaje glam con delineado, rubor y labial nude. En su perfil de Instagram, compartió las imágenes de la campaña. Además de superar el millón de likes en menos de un día, se llenó de elogios. Desde “Increíble” hasta “Mujer hermosa y real” y “Tu belleza es de otro mundo”.

Georgina Rodríguez en la Met Gala
Algunos días atrás, Georgina Rodríguez consagró su lugar en la moda al lucirse con un look de alto impacto en la Met Gala, uno de los eventos más importantes de la industria, bajo la consigna “Fahion is Art” (la moda es arte).
La empresaria se destacó en las escalinatas del Met con un diseño de Ludovic de Saint Sernin inspirado en la virgen de Fátima. El tono celeste que define su imagen se volvió la base de la pieza, que tiene ojales y cordones pintados a mano.
Las copas están confeccionadas íntegramente con encaje azul francés, tejido en telares tradicionales. Un velo transparente completa el conjunto, rematado con flores de encaje bordadas a mano.

El estilismo se complementa con un rosario personalizado, concebido como joya y reliquia. Elaborado en oro blanco y engastado con diamantes y perlas, lleva grabados los nombres de sus familiares, convirtiéndose así en un objeto íntimo de devoción. /TN
