
Gladys La Bomba Tucumana repasó su vida artística y personal en una entrevista en Desencriptados, donde habló de la vigencia de La pollera amarilla, de los contratos que la dejaron sin cobrar regalías por sus discos y de sus exigencias a la hora de volver a apostar al amor.
La cantante tucumana, una de las figuras más importantes de la música tropical argentina, aseguró que sigue trabajando y que su gran hit continúa generando impacto en cada show. “Siempre estoy trabajando, haciendo shows y todavía se factura con La pollera amarilla. Es un hit que hoy siguen cantando hasta en la cancha”, afirmó.
Gladys, cuyo nombre real es Gladys Nelly del Carmen Jiménez, inició su carrera profesional en la década de 1980 y se convirtió en una de las pioneras femeninas del género tropical. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria lanzó más de 20 discos, obtuvo reconocimientos y se mantuvo vigente en la música, la televisión y el espectáculo.
Sin embargo, la artista reveló que la enorme popularidad de sus canciones no siempre se tradujo en ingresos económicos. Según contó, durante años no cobró regalías por la venta de discos debido a contratos que definió como “leoninos”.
“Con la venta de discos yo nunca gané dinero”, sostuvo. Y agregó que su ingreso real siempre dependió de subirse al escenario. También recordó una etapa de intensa actividad, en la que llegó a realizar hasta 15 shows en una misma noche.
La cantante explicó que recién hacia fines de los años 90 pudo independizarse y convertirse en su propia representante. “Ahí pude tener un techo propio y tener mis cosas”, señaló. De todos modos, aclaró que nunca se hizo millonaria y que todavía necesita trabajar.
En la entrevista también habló de su historia de amor con Luciano Ojeda, su última pareja, quien murió tras atravesar una enfermedad. Gladys contó que lo conoció a los 57 años y que fue una relación que la marcó profundamente.
“Él me enseñó a amar, a sentirme amada, a sentir que era valiosa”, expresó. También relató que su hijo Santiago fue un apoyo fundamental durante el duelo y que la acompañó en uno de los momentos más dolorosos de su vida.
Consultada sobre la posibilidad de volver a enamorarse, la artista reconoció que por ahora no está buscando una relación, aunque no cerró la puerta a que pueda aparecer alguien. “Lo único que necesito es que me quieran, nada más”, dijo.
En ese tramo de la charla, Gladys sorprendió al contar cuáles son sus condiciones antes de iniciar un vínculo íntimo. Aseguró que es muy cuidadosa y que, antes de tener relaciones con alguien, pide estudios clínicos.
“Yo te presento todas mis cosas, mis análisis, que yo estoy divina, sana, impecable de todo, y vos me presentás todas tus cosas, sano, impecable, divino, todo, y ahí recién arranca”, contó entre risas.
La Bomba Tucumana también remarcó que siempre fue exigente para construir una relación y que nunca se acostó con alguien apenas después de conocerlo. Dijo que necesita sentirse atraída por todo de la otra persona, desde su forma de ser hasta su higiene, su perfume y su presencia.
Entre recuerdos, humor y confesiones personales, Gladys volvió a mostrar una combinación que la mantiene vigente: la fuerza de una carrera popular, la honestidad para hablar de sus pérdidas y la espontaneidad para contar cómo vive el amor después de los 60.
