
La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) estrenará un nuevo mecanismo para elegir a su próximo rector y vicerrector durante la Asamblea Universitaria prevista para el jueves 3 de septiembre. El proceso, que definirá a las autoridades para el período institucional que concluirá en mayo de 2030, incorporará modificaciones derivadas de la reforma del Estatuto aprobada en 2024 y reglamentadas recientemente por el Consejo Superior.
El reglamento, aprobado durante la sesión del martes pasado, establece el procedimiento que deberán seguir los 161 asambleístas habilitados para participar de la elección, que comenzará a las 9 en el Centro Cultural Virla, escenario donde se concentrará la atención de la comunidad universitaria.
La principal innovación será la utilización de la Boleta Única de Papel (BUP). Una vez constituida la Asamblea, los asambleístas serán convocados a emitir su voto siguiendo un orden alfabético por facultades y, posteriormente, por apellido.
Cada integrante de la Asamblea recibirá una boleta personalizada, en la que figurarán su nombre y apellido, la unidad académica a la que pertenece, el estamento que representa, las fórmulas oficializadas y un espacio destinado a marcar la opción elegida.
El reglamento dispone que todos los asambleístas deberán emitir su voto en el momento indicado por la autoridad de la Asamblea y depositar personalmente la boleta en la urna. A diferencia del sistema utilizado en la elección anterior, el contenido del sufragio no será dado a conocer en ese instante.
La Junta Electoral explicó que este mecanismo busca impedir que la difusión parcial de los resultados influya sobre quienes aún no hayan emitido su voto, preservando así la libertad de decisión durante todo el proceso.
Una vez concluida la votación, comenzará de inmediato el escrutinio, sin cuarto intermedio. En esa instancia, la Junta Electoral abrirá la urna y extraerá cada una de las boletas, anunciando en voz alta el nombre del asambleísta y la fórmula seleccionada, o bien si se trata de un voto en blanco.
Simultáneamente, el resultado de cada sufragio será incorporado a una pantalla visible para todos los presentes. De esta manera, la elección conservará el carácter público, nominal y a viva voz previsto por el Estatuto, aunque la manifestación del voto se realizará durante el escrutinio y no al momento de depositar la boleta.
Desde la Junta Electoral señalaron que este procedimiento permite garantizar tanto la libertad del elector como la trazabilidad y la posibilidad de auditar cada sufragio emitido.
El reglamento también prevé la posibilidad de una segunda vuelta. Si ninguna de las fórmulas obtiene la mayoría absoluta de la totalidad de los integrantes de la Asamblea en la primera votación, se realizará un balotaje entre las dos listas más votadas.
Esa instancia no requerirá una nueva convocatoria, ya que se desarrollará dentro de los 30 minutos posteriores a la finalización del primer escrutinio y durante la misma sesión. Para ello podrán reutilizarse las mismas boletas, tachando la fórmula que hubiera quedado eliminada. En esa votación resultará electa la fórmula que obtenga la mayoría simple de los votos de los asambleístas presentes.
Durante la sesión del Consejo Superior también se aclaró que las nuevas autoridades ejercerán sus funciones hasta mayo de 2030, conforme lo establece el Estatuto universitario. La aclaración apunta a evitar interpretaciones sobre la duración del mandato debido al corrimiento excepcional del calendario electoral provocado por el proceso judicial que afectó este año a la universidad.
En consecuencia, aunque el nuevo rector y el vicerrector asumirán formalmente el 7 de septiembre, su mandato concluirá en mayo de 2030, respetando el plazo previsto por la normativa vigente de la UNT./Contexto
