
La Justicia de Mendoza condenó a seis meses de prisión en suspenso a un joven por acosar sexualmente a través de redes sociales a una niña de 12 años a la que conocía por su vínculo con una de sus hermanas.
El caso ocurrió en San Rafael y comenzó a fines de 2024, cuando el acusado utilizó una identidad digital falsa para acercarse a la menor de edad, ganarse su confianza y enviarle mensajes de contenido sexual.
José María Mondaca Serrano tenía 18 años al momento de la denuncia, presentada durante los primeros meses de 2025. La investigación determinó que se comunicaba con la víctima mediante Instagram y que llegó a proponerle encuentros presenciales.
Cómo tuvo lugar el grooming
De acuerdo con la investigación, las conversaciones comenzaron después de la Navidad de 2024. El acusado creó una cuenta en Instagram con un nombre falso y contactó con la niña, a través de su perfil, con la intención de establecer una relación cercana.
Durante los primeros intercambios buscó generar confianza y aparentó mantener una amistad con la víctima. Con el paso de los mensajes, comenzó a mandarle contenidos sexuales y propuestas relacionadas con posibles encuentros.
Los chats fueron incorporados al expediente y se convirtieron en una de las principales pruebas de la causa. Allí quedaron registrados los intentos del joven por trasladar el vínculo digital a un contacto presencial.
Al comienzo de la relación virtual, la niña mantuvo en secreto lo que iba pasando, pero cuando las conversaciones avanzaron hacia propuestas de encuentros físicos, decidió contárselo a una amiga de su hermana.
La información llegó luego a sus padres, quienes realizaron la denuncia penal y permitieron que comenzara la investigación.
La condena y la decisión de la Justicia
El grooming es el contacto que un mayor establece con una niña, niño o adolescente mediante redes sociales, servicios de mensajería, videojuegos u otras plataformas digitales con el propósito de cometer un delito contra su integridad sexual. El acercamiento suele comenzar con la construcción de un vínculo de confianza y puede avanzar hacia conversaciones sexuales, pedidos de imágenes íntimas, amenazas o propuestas de encuentros presenciales.
Mondaca Serrano sostuvo durante el proceso que era inocente, pero las pruebas presentadas por la fiscalía permitieron reconstruir las conversaciones y establecer que conocía la edad de la víctima.
El grooming está tipificado en el art. 131 del Código Penal (Ley 26.904, 2013):“ Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas (…) contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma».
Así, tras el proceso oral, el juez Julio César Bittar consideró acreditados los hechos, declaró culpable al acusado por el delito de grooming y fijó una condena de seis meses de prisión en suspenso.
Como la pena impuesta es de cumplimiento condicional, Mondaca Serrano continuará en libertad y no deberá ingresar a un establecimiento penitenciario.
Qué hacer ante casos de grooming
Según datos oficiales, delitos sexuales contra menores en entornos digitales crecieron 73,7% en el país en el último año. ¿Cómo acompañar, entonces, a las infancias y adolescencias desde la prevención y la salud mental?
Desde el Dispositivo Pavlosky, centro especializado en tratamientos ambulatorios para la atención de personas con consumos problemáticos de sustancias y adicciones conductuales, recomiendan abordar esta realidad desde la salud mental y la corresponsabilidad adulta. “La hiperconectividad y el acceso prematuro a dispositivos no deben resolverse desde la prohibición. Prohibir solo vuelve clandestinos los problemas e invisibiliza el pedido de ayuda. El camino es habitar el mundo digital con ellos, construir un diálogo basado en la confianza y estar atentos a las señales de alerta psicológica y emocional”, expresaron en una publicación en el perfil de la organización en LinkedIn.
“Acompañemos sin criminalizar la tecnología, habilitando espacios de escucha seguros. Y ante la sospecha, contener a la víctima, guardar las evidencias digitales sin borrar nada y realizar la denuncia formal ante fiscalías especializadas o en la app de Grooming Argentina”, agregaron.
Por su parte, David Reigaraz, abogado especializado en Ciberseguridad, Privacidad y Derecho Digital, afirmó a TN Tecno que la prevención del grooming empieza por el vínculo, por lo que dialogar abiertamente sobre los riesgos de Internet y el uso de la cámara web, conocer qué aplicaciones utilizan, con quiénes hablan y quiénes integran sus contactos en redes es un buena forma de prevenir estos problemas. “A esto se suman medidas concretas como procurar que se conecten en espacios comunes del hogar y no encerrados en su dormitorio, acordar horarios y tiempos razonables de conexión, enseñarles a configurar la privacidad de sus cuentas y explicarles la diferencia entre lo público y lo privado, desaconsejando la publicación de datos personales, familiares o de amigos”, recomendó. /TN
