
El exministro de Economía Hernán Lacunza insistió en que el PRO debe competir separado de La Libertad Avanza en 2027, defendió las PASO y advirtió por el deterioro social de la economía, al tiempo que volvió a dejar en pie su proyección presidencial dentro del partido fundado por Mauricio Macri.
El también exministro de Economía de la provincia de Buenos Aires tomó distancia de la estrategia de acercamiento entre referentes del PRO y la fuerza que encabeza el presidente Javier Milei, en momentos en que una parte de la dirigencia amarilla analiza acuerdos electorales con el oficialismo.
Lacunza sostuvo que la sociedad necesita alternativas diferenciadas y cuestionó la idea de ordenar la oferta política desde arriba, antes de la competencia electoral. “Yo creo que hay que ir separados, porque hay que ofrecerle a la sociedad alternativas”, afirmó sobre las conversaciones entre dirigentes de ambos espacios.
En ese marco, reforzó su intención de ser candidato a presidente en 2027 y sostuvo que la competencia no debilita a la oposición sino que obliga a mejorar propuestas y liderazgos. “Nuevas voces nos van a obligar a competir, nos van a obligar a ser mejores”, afirmó por Splendid AM 990.
El economista también defendió el esquema electoral vigente y puso especial énfasis en las PASO como herramienta para canalizar esa competencia, rechazando la idea de clausurar la disputa antes de tiempo mediante acuerdos entre cúpulas partidarias. “Que elija la gente”, resumió, al tiempo que calificó como una reacción de “casta” la pretensión de evitar competidores con el argumento de frenar al kirchnerismo.
Ese diagnóstico político convivió con una evaluación crítica de la situación económica actual, en la que describió un escenario con “luces y sombras”. Si bien mencionó como aspecto positivo la estabilidad nominal, con menor inflación, un dólar previsible y tasas desordenadas en menor medida que en la gestión anterior, advirtió sobre el frente social.
Según explicó, sectores dinámicos como energía, minería y agro absorben poco empleo, mientras que la construcción, el comercio y la industria manufacturera registran parálisis en centros urbanos como el Gran Buenos Aires, el Gran Córdoba y el Gran Rosario. “Ya no es el changuito del supermercado predecible, sino cuánto dinero tengo en la billetera”, planteó al describir que la preocupación pasó del control de precios al poder adquisitivo.
Asimismo, la Agencia Noticias Argentinas pudo saber que el exfuncionario cuestionó las estadísticas de consumo por incluir gastos en el exterior y remarcó que gran parte de los ingresos se destina al pago de servicios públicos y deudas. Lacunza alertó sobre el aumento de la morosidad, cifrando en cerca de 5,8 millones las personas con problemas de pago por una suma de créditos personales, altas tasas, menor licuación de cuotas y falta de educación financiera, pidiendo orden en las renegociaciones sin asistencia fiscal directa.
Finalmente, sumó una advertencia sobre el frente cambiario de cara al año electoral, considerando probable una dolarización de carteras que implicará un riesgo para la estabilidad en un contexto de reservas escasas y tipo de cambio exigido.
