
A más de dos semanas del inicio de los incendios forestales en Cafayate, los equipos de emergencia mantienen un intenso operativo para controlar los focos ígneos que ya afectaron más de 200 hectáreas de bosque nativo. Las tareas se concentran actualmente en el enfriamiento del terreno, la remoción de material combustible y el monitoreo permanente para evitar nuevas reactivaciones.
Para fortalecer las tareas de contención, el operativo incorporó dos aviones hidrantes turbohélice con capacidad superior a 3.000 litros de agua cada uno, que se suman a otra aeronave que ya participaba de las acciones.
Los equipos en tierra cuentan además con camionetas 4×4, camiones cisterna, motobombas, herramientas especializadas y sistemas de comunicación para coordinar el trabajo en zonas de difícil acceso.
En total, participan brigadistas de la Brigada Nacional Centro, Bomberos Voluntarios de Cafayate, Bomberos de la Policía de Salta, personal del Servicio Nacional de Manejo del Fuego y de la Subsecretaría de Defensa Civil.
Preocupación por el daño ambiental
Las autoridades advirtieron que las pérdidas ambientales son significativas debido a la importancia que tienen estos bosques para la región.
Según explicó el ministro de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, la vegetación afectada cumple funciones esenciales como la protección frente al avance de los médanos, la regulación de la temperatura y la conservación del equilibrio hídrico local.
Además del combate directo del fuego, los equipos trabajan en el enfriamiento del suelo y la inspección de raíces y sectores subterráneos donde persisten brasas activas que podrían provocar nuevas reactivaciones.
El viento complica las tareas y mantiene la alerta
Uno de los principales desafíos para los brigadistas continúa siendo el fuerte viento que afecta a la región.
Las advertencias meteorológicas indican la presencia de vientos del sector oeste con velocidades de entre 50 y 70 kilómetros por hora, con ráfagas que podrían superar los 90 km/h.

Estas condiciones favorecen la propagación de focos secundarios y dificultan las tareas de control. De hecho, durante el fin de semana se detectaron dos nuevos puntos calientes en sectores aislados, conocidos como «islas», donde el fuego volvió a activarse.
Ante esta situación, se mantiene un monitoreo permanente mediante drones y cámaras térmicas para detectar rápidamente cualquier reinicio del incendio.
Operativos preventivos sobre la Ruta Nacional 68
La Dirección General de Seguridad Vial también desplegó móviles y personal sobre distintos tramos de la Ruta Nacional 68 para prevenir accidentes.
La presencia de humo y polvo en suspensión provocó reducciones significativas de visibilidad, lo que obligó a implementar cortes preventivos temporales del tránsito en algunos sectores.
