
El gendarme Héctor Jesús Guerrero, responsable de herir gravemente al fotoperiodista Pablo Grillo durante una marcha de jubilados en marzo de 2005, deberá a ir a juicio oral en función de la resolución elevada por el titular de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°3, Eduardo Taiano.
Para el fiscal, el cabo primero de Gendarmería Héctor Jesús Guerrero, de 30 años, debe enfrentar el juicio por los delitos de “lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función” en carácter de miembro integrante de una fuerza de seguridad y abuso de armas agravado cometido en cinco oportunidades.
En su resolución Taiano sostuvo que el comportamiento de Guerrero “representó un peligro concreto para la vida e integridad física de los manifestantes y lesiones gravísimas al reportero gráfico”.
Grillo fue herido con fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica raíz del impacto de bala el 12 de marzo de 2025, durante una protesta en defensa de los jubilados donde se generaron disturbios y se desplegó un operativo a cargo de fuerzas de seguridad.
La fiscalía concluyó que “tras una exhaustiva investigación, se verificó que los efectivos policiales habían actuado de manera desproporcionada e irracional”.
“Esa situación comprendió los disparos efectuados de forma antirreglamentaria por el cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, Héctor Jesús Guerrero, que le ocasionaron lesiones al fotorreportero Pablo Nahuel Grillo”.
Según se estableció a través de peritajes e informes de especialistas, Guerrero disparó seis veces “sin que existiera un contexto de agresión” y “de forma antirreglamentaria (en ángulo horizontal) con su pistola lanza gases marca ‘FM’” desde la intersección de la Avenida Hipólito Yrigoyen y Solís hacia los manifestantes”.
A juicio de Taiano, entre las 17:05 y las 17:25 Guerrero efectuó seis disparos que representaron “un peligro concreto para la vida e integridad física de las personas allí presentes, mientras que aquel realizado a las 17:18 hirió en la cabeza al reportero gráfico Pablo Nahuel Grillo, causándole lesiones gravísimas”.
A raíz de esas heridas Grillo estuvo varios meses internado y hoy presenta “un marcado deterioro de sus funciones cognitivas y comunicativas”, lo que podría derivar en “secuelas permanentes en su esfera neurológica y en una incapacidad laboral prolongada”.
La responsabilidad de Guerrero
Según recalcó la fiscalía, el gendarme contaba al momento de los hechos con “la formación y capacitación necesaria para aplicar correctamente lo establecido en el manual técnico del arma utilizada y en las normas que regulan el uso de la fuerza en el desempeño de su función”.
“No obstante, ejerció las potestades conferidas debido a su cargo de manera abusiva al efectuar disparos de forma antirreglamentaria (en ángulo horizontal) contra un reportero gráfico que no representaba peligro alguno, y contra manifestantes que tampoco constituían amenaza”.
