
La cantante Gladys «La Bomba» Tucumana confirmó que iniciará acciones legales en contra del reality Gran Hermano por la pérdida de objetos de valor durante su estancia en la casa de la Generación Dorada.
En diálogo con Infama (América TV), la intérprete de «Pollera amarilla» reconoció que no disfrutó de su participación dentro de la casa: «No, no la pasé genial, porque era un lugar donde había que convivir; éramos todos muy diferentes y, la verdad, que a esta edad no tengo ganas de ponerme a conocer cómo es el otro. No tengo ganas de hacer eso».
Gladys ingresó al reality en lugar de la participante «La Maciel» a fines de abril y permaneció en la casa por un mes exacto, previo a abandonar por decisión propia, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
En ese sentido, recordó la agresividad con la que algunos de los participantes se comunicaban, al punto de llevar cualquier discusión a una intensa pelea: «Me sorprendió que todos eran agresivos en el último tiempo, cada cosa que pasaba era para pelea y se podía haber hablado, si supuestamente es un Gran Hermano. Vos tenés que ser una persona empática. No te digo ser el bonito, el boludo de Gran Hermano, la tarada de Gran Hermano. No, pero ser piola, ser educado».
Con el final del reality tan cerca, la producción ya convocó a las figuras que formarán parte de la última emisión. Gladys no fue una de las convocadas: «No me invitaron tampoco, porque saben que yo estaba superenojada».
Su enojo no viene por haber pasado un mal momento, sino por el extravío de sus pertenencias cuando decidió abandonar la competencia: «Aparte me deben cosas, todo. Me deben ropa, me deben una pulsera de mi esposo que justamente ahora puse un abogado. No lo quería hacer público, pero como no me dan pelota, ahora pongo un abogado. No vale nada la pulsera, quiero aclarar, eh».
La pérdida de una pulsera que le pertenecía a su esposo, Luciano Ojeda, quien falleció el año pasado tras una batalla contra el cáncer: «Económicamente no vale nada. Pero para mí lo vale todo. La amaba con toda su alma. Y yo no se la quise poner a él cuando se fue, porque él la amaba para dejármela justamente a mí, porque yo quería tenerla para mí. Y me la llevé porque yo quería tenerlo a él conmigo mientras estaba en la casa. Y están las fotos y todo. Y esa pulsera nunca volvió. Y la ropa tampoco. Un montón de ropa mía de cantar, con etiqueta», confesó.
Cuando le pregunto dónde están sus objetos, la producción le contestó que alguien pudo haberlos tomado sin darse cuenta: «Y es más, gente que estuvo en la casa del Gran Hermano me dijo quiénes abrieron mi espacio donde estaba guardada la ropa y todo eso. Capaz que alguien la guardó sin darse cuenta. Por favor, devuélvanmela porque para mí es un montón la pulsera. La necesito».
