
La resistencia contra el proyecto de Gianni Infantino sigue creciendo. La Confederación Asiática de Fútbol publicó un comunicado oficial en el que se suma a UEFA y CONCACAF en el rechazo al FIFA Forward Enterprise, la iniciativa que busca vender participaciones en competencias de la FIFA a inversores privados. «La AFC se solidariza con la UEFA y la CONCACAF», dice el texto, que también advierte que la propuesta no puede «lograr de forma realista el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante.»Tres confederaciones en contra, torneos en riesgo y una crisis de gobernanza que el mundo del fútbol no puede ignorar.
La AFC no solo rechazó el proyecto sino que también cuestionó la manera en que FIFA lo impulsó. El comunicado señala que las asociaciones miembro no fueron «consultadas adecuadamente» antes de que el organismo rector fijara la dirección a seguir, y que el proceso puso al descubierto «debilidades fundamentales» en la gobernanza. Las confederaciones, las asociaciones miembro e incluso el propio Consejo de la FIFA se sentían «marginados», según el texto.
La Confederación también destacó el peso simbólico de lo que está en juego: «La Copa Mundial de la FIFA es la cumbre del fútbol mundial y obtiene su fuerza de la participación de todas las Confederaciones y de las principales naciones futbolísticas del mundo. Cualquier propuesta que corra el riesgo de socavar la unidad y el carácter universal de la competición debe ser reconsiderada.»

La UEFA fue la primera en marcar postura y llegó a amenazar con retirar sus selecciones de cualquier competencia organizada por FIFA mientras la propuesta se debata. CONCACAF la secundó y ahora la AFC va en la misma dirección. Si el conflicto se extiende, el calendario internacional enfrenta una crisis sin precedentes.
El primer torneo afectado sería el Mundial Femenino Sub 20, que se jugará entre el 5 y el 27 de septiembre en Polonia, con España, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal ya clasificadas. Luego aparecen los playoffs de la clasificación femenina de octubre con equipos británicos, el Mundial Femenino Sub 17 en Marruecos y el Mundial Sub 17 masculino en Qatar en noviembre, con presencia de Bélgica, España, Francia, Italia y otros países europeos.
Si la disputa institucional se prolonga, también quedarían bajo la sombra de la incertidumbre el Mundial Femenino de Brasil 2027, el Mundial Sub 20 de 2027 en Azerbaiyán y Uzbekistán, el Mundial de Clubes de 2029 y la Copa del Mundo de 2030. El fútbol mundial atraviesa una de sus crisis institucionales más graves en años y la AFC instó a FIFA a revisar urgentemente su marco de toma de decisiones para garantizar que las futuras propuestas se desarrollen con «consulta adecuada, participación significativa y supervisión apropiada.»
