
Enorme era la expectativa que había con la vuelta de Luis Miguel al país tras varios años de ausencia en los escenarios, pandemia mediante, y lo cierto es que ni bien pisó suelo argentino rápidamente se instalaron aquellas alocadas versiones que aseguran que Luis Miguel no es Luis Miguel sino un doble, dado que hasta han llegado a arriesgar que El Sol de México habría muerto hace varios años.
Pues bien, lo cierto es que todas sus fanáticas del mundo entero lo conocen con pelos y señales a Luismi por lo que saben perfectamente las pocas pulgas que tiene cuando algo altera sus performances artísticas, así como lo coqueto que es. De igual manera, suelen reírse cada vez que escuchan esos extraños comentarios sobre su identidad.
Lo cierto es que el jueves pasado cuando dio inicio a su tour 2023 en el Movistar Arena de Buenos Aires, Luis Miguel se molestó bastante sobre el escenario ante el ruido provocado por un dron que sobrevolada las tablas y, al acercarse demasiado, lo despeinó con la ráfaga de viento que produjo.

Es así que en ese momento Micky no dudó en dejar de cantar las estrofas finales de la última canción del show, mirar cómo el objeto volador se alejaba, extender el cable del micrófono que tenía en su mano y hacer el gesto ficticio como si cargara una escopeta, para luego dispararle con sus manos al drone ya alejado del escenario.
Si bien luego continuó sonriente entonando la canción final de la velada, Cucurrurcucú Paloma, probablemente un giño interno hacia su actual pareja, Paloma Cuevas, lo cierto es que demostró a las claras que es el auténtico Luis Miguel, sumamente exigente y con las pocas pulgas de toda la vida.
