
Una vez finalizada la victoria de la Selección Argentina por 3-0 ante Islandia en el último amistoso previo al Mundial 2026, Lionel Messi se llevó la atención por una charla y un profundo abrazo que mantuvo con el delantero Daniel Gudjohnsen, hijo de su excompañero en Barcelona Eidur Gudjohnsen.
El exfutbolista islandés compartió equipo con la Pulga en el conjunto culé durante cuatro temporadas, entre 2006 y 2010. En ese período conquistaron una Liga, una Copa del Rey, dos Supercopas de España, una Champions League y una Supercopa de Europa. Messi y Gudjohnsen también integraron el Barcelona de Pep Guardiola que logró el histórico sextete en 2009.
Además, Gudjohnsen fue el primer futbolista de su país en ganar una Champions League. En 2013 se había retirado de la selección de Islandia, pero regresó en 2015 y fue convocado para la Eurocopa 2016, torneo en el que su país hizo historia al alcanzar los cuartos de final. Tras aquella competencia, y con 38 años, también disputó las Eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia 2018, en las que el inhóspito país terminó primero de su grupo. Sin embargo, no integró el plantel que disputó la Copa del Mundo y consiguió un histórico empate 1-1 ante Argentina.
Daniel, que se desempeña en el Malmö de la Primera División de Suecia y sumó siete minutos frente a la Albiceleste, es uno de los hijos futbolistas de Gudjohnsen. Los otros son Andri, delantero del Blackburn Rovers, y Sveinn Aron, atacante que juega en Italia. Pero la historia de la familia Gudjohnsen en el fútbol va mucho más allá: el padre de Eidur y uno de sus hermanos también llegaron a ser jugadores profesionales.
Si bien a Daniel lo une con el rosarino la amistad de su padre, también tuvo un paso por las Inferiores de Barcelona entre 2015 y 2018, cuando Messi todavía jugaba allí. Por entonces, el joven islandés tenía entre 9 y 12 años.
“Me preguntó si me acordaba quién era y la verdad que no. Después me dijo que era el hijo de Gudjohnsen. Me acuerdo de haberlo visto en algún entrenamiento con el padre, pero era muy chico. Me sorprendió”, contó Messi en la zona mixta tras el partido, en el que apenas necesitó 20 minutos para marcar un gol de penal récord y llegar afilado al Mundial.
Eidur Gudjohnsen fue testigo de uno de los goles más brillantes de la carrera de Messi, ya que estaba en cancha cuando convirtió su recordado tanto maradoneano ante Getafe. “En ese momento sabía que sería histórico, como el de Maradona en el Mundial 86. No era un partido tan grande, pero fue increíble. Me agarré la cabeza”, recordó el europeo.
A sus 39 años y a pocos días de cumplir 40 (lo hará el próximo 24 de junio, en pleno Mundial), Messi se prepara para disputar su sexta Copa del Mundo. Su vigencia es tal que ahora comparte cancha con los hijos de quienes fueron sus compañeros, una muestra más de la extraordinaria longevidad del mejor jugador del mundo.
