
Durante la primera jornada de alegatos en el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa se supo que dos de los ocho acusados por el crimen utilizaron sus teléfonos desde la cárcel para manejar una cuenta de Instagram que los defendía. Ante uno de los posteos publicados, Virginia Pérez Antonelli, la joven que le hizo RCP a la víctima aquella noche, escribió un duro mensaje.
«Todavía no creo que digan que se ríen. Con solo verles la cara sabés lo que están pasando. Mucha fuerza», decía la pregunta que una persona le hizo a la cuenta que manejaban los rugbiers.
«Nunca adjunto video, desde hace tiempo, pero realmente en esta ocasión lo considero necesario. ¿No vemos todos la tristeza y el dolor de esas ocho miradas, arrepentidas de lo sucedido esa trágica noche?», fue la respuesta que llegó desde los celulares de Enzo Comelli y Blas Cinalli.

En este marco, Pérez Antonelli escribió: «Yo no me olvido ni de Enzo Comelli blanqueando los ojos al ver que entraba otro testigo más, tampoco de Ciro Pertossi sonriéndome cuando termine de declarar y MENOS de Máximo Thomsen mirándome fijo mientras lloraba. Cínicos y mentirosos, el discurso se repite». La joven hacía referencia a una situación vivida en una de las audiencias en Dolores, en las que fue a declarar.
