
Julián Álvarez no estará en la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido ante Olympique de Marsella y la razón no es solo física. Si bien el delantero argentino lleva apenas cinco días de entrenamientos, el trasfondo es más profundo: el propio Julián le dejó en claro a Diego Simeone que no tiene ganas de vestir la camiseta rojiblanca y su entorno pidió una reunión inmediata con el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín para intentar desbloquear su salida al Barcelona.
La lista del Atlético para el viaje a Marsella incluyó prácticamente a toda la plantilla disponible. Solo quedaron afuera el lesionado Sørloth y los cuatro internacionales que se reincorporaron esta semana: Baena, Llorente, Musso y el propio Julián. Estaba previsto que ninguno de ellos viajara, pero la situación del argentino generó un morbo especial dado el contexto que lo rodea.
La pregunta que queda abierta es qué pasará la próxima semana. El Atlético debuta en Liga el 19 de agosto en casa ante el Málaga y, en teoría, los internacionales deberían estar disponibles para esa fecha si no tienen problemas físicos. Simeone quiere contar con Julián porque es su delantero estrella, pero el argentino no se siente con fuerza mental para seguir en esa situación y su deseo de ir al Barcelona sigue siendo firme.
El segundo partido de Liga también es en casa, ante el Villarreal, y en el club no descartan que la reacción de la hinchada rojiblanca termine siendo un factor determinante. No es un escenario nuevo para el Atlético: cuando Joao Félix manifestó su intención de salir, la afición lo recibió con una reacción muy adversa y el portugués terminó por irse.
La historia podría repetirse y eso es algo que tanto el club como el entorno de Julián tienen muy presente mientras la reunión con Gil Marín sigue pendiente.
