
Sin dolor, sin picazón y, muchas veces, sin ninguna señal a la vista. Así puede pasar de largo una infección que tiene cura, pero que vuelve a ganar terreno. La sífilis está lejos de ser un recuerdo de otra época y hoy pone la lupa sobre un grupo que suele quedar afuera de las campañas: las mujeres jóvenes.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional publicado en abril, durante 2025 las personas de 15 a 39 años concentraron el 76% de los casos notificados en el país.La tasa más alta apareció entre los 20 y los 24 años. Y ahí la diferencia salta a la vista:
.366 casos cada 100.000 mujeres.
.218,2 casos cada 100.000 varones.
En criollo: entre las chicas de esa franja, la tasa resultó alrededor de 68% más alta.
Fuera del radar de la prevención
Durante años, buena parte de las estrategias contra las infecciones de transmisión sexual (ITS) se armó pensando en las llamadas poblaciones clave frente al VIH. Las mujeres cis de la población general rara vez entraron en esa lista.
El detalle es que el VIH y la sífilis no siempre se comportan igual. Una mujer puede no sentirse expuesta al VIH y, aun así, estarlo a la sífilis. Como la infección atraviesa etapas silenciosas, es posible tenerla sin enterarse.
Cuando la infección llega al embarazo
La preocupación se agranda por otra razón: la sífilis congénita, que pasa de la persona gestante al bebé y puede traer consecuencias graves para el embarazo y para la salud del recién nacido.
En 2025 crecieron las notificaciones en embarazadas. Hasta la semana epidemiológica 48 se contabilizaron 11.335, un 8% por encima de la mediana de 2020-2024 para el mismo período.
“No podemos esperar al embarazo para empezar a hablar de sífilis. El testeo tiene que formar parte del cuidado habitual de la salud sexual, porque diagnosticar y tratar una infección a tiempo también permite prevenir futuros casos de sífilis congénita”, planteó Patricia Trinidad, médica argentina y directora del Centro Comunitario de Salud Sexual que AHF tiene en la Ciudad de Buenos Aires.
La especialista agregó que cada caso congénito obliga a revisar qué oportunidades existieron para diagnosticar y tratar antes tanto a la persona gestante como a sus parejas sexuales.
Curada, pero no blindada
Un análisis de AHF Argentina sobre los diagnósticos de 2024 y 2025 en sus centros de Buenos Aires y Rosario mostró que los casos treparon 17,5% en un año. Entre las mujeres, el salto llegó al 26%.
Otros hallazgos que encienden la luz amarilla:
.El 82,2% de los diagnósticos de 2025 correspondió a personas de 20 a 39 años.
.Entre los 20 y los 24 años, los casos aumentaron 27,4%; entre los 25 y los 29, un 22%.
.Las reinfecciones se dispararon 166%: pasaron del 12,3% al 27,8% del total de diagnósticos.
“Curarse de sífilis no genera inmunidad: se puede volver a adquirir. Por eso, el tratamiento no puede ser el final de la intervención; tenemos que sostener el testeo y la prevención en el tiempo”, remarcó Miguel Pedrola, médico argentino y director científico para Latinoamérica y el Caribe de AHF.
Pedrola sostuvo, además, que la sífilis obliga a ampliar la mirada más allá de los grupos con mayor prevalencia de VIH, porque las jóvenes también muestran una exposición importante.
En ese marco, la fundación impulsa la campaña “La sífilis es cosa seria”, que promueve el uso del preservativo, el testeo periódico, el tratamiento oportuno, la profilaxis posexposición (DoxyPEP), el abordaje de las parejas sexuales y la prevención de reinfecciones.
La conclusión es tan simple como incómoda: la sífilis se cura, pero también puede volver. Testear y tratar a tiempo sigue siendo la mejor manera de cortar la cadena de transmisión.
