
Una investigación por una presunta estafa bancaria culminó este martes con dos allanamientos simultáneos en las ciudades de Aguilares y Concepción, donde una mujer de 26 años fue detenida y la Policía secuestró teléfonos celulares, computadoras, tarjetas de crédito, documentación y municiones. La causa se inició luego de que un hombre denunciara la apertura de una cuenta bancaria a su nombre sin autorización, maniobra que habría generado una deuda cercana a los 16 millones de pesos.
La pesquisa comenzó a partir de una denuncia presentada el 28 de agosto. Según consta en las actuaciones, el damnificado descubrió la presunta maniobra cuando intentó realizar una compra en un comercio y fue informado de que registraba una deuda bancaria.
Ante esa situación, el hombre se presentó en una sucursal del Banco Galicia, donde constató que se había abierto una caja de ahorros a su nombre sin su consentimiento. Además, verificó que sobre esa cuenta se había generado un pasivo estimado en unos 16 millones de pesos.
Durante las averiguaciones surgió que como adherente de la cuenta figuraba una mujer de 26 años, sobrina del denunciante, quien quedó vinculada a la investigación.
A partir de las tareas investigativas, los efectivos identificaron a la sospechosa y establecieron dos domicilios que habrían tenido relación con la maniobra denunciada. Con esos elementos, la Justicia autorizó la realización de allanamientos.
Uno de los procedimientos se concretó en una vivienda ubicada sobre calle La Pampa, entre Catamarca y La Rioja, en el barrio Villa Nueva de Aguilares, donde reside la mujer investigada. El segundo operativo se desarrolló en el domicilio de su pareja, situado en la esquina de Nasif Estéfano y Juan José Paso, en el barrio Alvear de la ciudad de Concepción.
Ambos allanamientos arrojaron resultados positivos. Durante los procedimientos, la mujer de 26 años fue detenida por disposición judicial.
Además, la Policía secuestró tres teléfonos celulares —un Samsung G54, un iPhone 16 Pro Max y un iPhone 12—, tres computadoras portátiles, diversa documentación y once tarjetas de crédito emitidas a nombre de distintas personas.
En el marco de las requisas también fueron halladas ocho municiones calibre .22, las cuales quedaron incorporadas a las actuaciones como elementos de interés para la investigación.
Todos los objetos secuestrados serán sometidos a pericias mientras la causa continúa bajo intervención judicial. Los investigadores buscan determinar cómo se concretó la apertura de la caja de ahorros, el origen de la deuda generada y el grado de participación de las personas involucradas en la presunta maniobra fraudulenta.
