
Morena Rial está decidida a dar vuelta la página y olvidarse para siempre de Jorge Rial, el hombre que la adoptó junto a Silvia D’Auro hace 24 años. Para eso sabe que necesita un “colchón económico” que le permita no pasar necesidades, ya que el periodista le cortó las tarjetas, dejó de pagarle el alquiler y la niñera de Francesco Benicio.
Para terminar todo tipo de vínculo con él y poder mantenerse sola, estaría pensando en volver a vender ollas Essen, como hizo en 2020, durante la pandemia de coronavirus. “Las mujeres facturan”, escribió el fin de semana en las redes después de haber tenido una reunión clave para embarcarse nuevamente en este emprendimiento.
En las últimas horas, la mediática también ventiló su astuta jugada para llenarse de dinero lo antes posible: se unió a una agencia de influencers con la esperanza de que varias marcas la llamen para promocionar sus productos. Por el momento, tiene asegurados como clientes a una sacerdotisa, una tarotista, una peluquería y una verdulería.

