
El Banco Central (BCRA) pone en marcha un nuevo mecanismo para el pago de deudas, que autoriza a entidades financieras a debitar la cuota pendiente de un préstamo desde la cuenta bancaria o de billetera virtual del cliente moroso.
La herramienta, denominada Cobros por Transferencia, entrará en vigencia el próximo lunes 31 de agosto, fecha límite dispuesta para que bancos y fintech adapten sus sistemas, a pesar de los insistentes pedidos del sector financiero para postergar o suspender su aplicación.
Para que el mecanismo se active, el tomador del crédito deberá autorizar expresamente a la entidad a realizar los débitos automáticos. Este consentimiento podrá ser revocado de forma inmediata en cualquier momento por el cliente.
Asimismo, para evitar situaciones de sobreendeudamiento, las cuotas del préstamo deberán ser fijas e iguales, y no podrán superar el 30% de los ingresos de la persona. Si el dinero prestado se deposita en una cuenta de un banco distinto al prestamista, la entidad otorgante estará facultada a debitar la cuota pendiente directamente de esa cuenta de destino en caso de demoras.
La entidad acreedora deberá notificar al usuario con un día de anticipación que se procederá al débito. Además, se limitan las operaciones a un intento inicial y un máximo de dos reintentos (a las 48 y 96 horas) para evitar conductas abusivas.
Falta de entusiasmo y críticas en el sector
Aunque la normativa fue ideada para contener el alza de la morosidad no bancaria, las entidades financieras muestran un bajo interés en su implementación debido a lo que consideran serios «problemas de diseño».
Las principales críticas de bancos y proveedores de crédito apuntan a que solo se puede cobrar de la cuenta donde se depositó el préstamo. Esto genera dudas de uso práctico, ya que pocas entidades querrán transferir los fondos del crédito hacia una cuenta de su competencia directa. Tampoco se podrán computar intereses ante eventuales retrasos de pago.
Además, la norma restringe el débito sobre los saldos en cuentas remuneradas, fondos comunes de inversión y compras de dólar MEP. Esto crea una asimetría en contra de las billeteras virtuales (con CVU), ya que habitualmente no retienen saldos líquidos al estar colocados en cuentas comitentes.
A pocos días del debut de la norma, y tras la negativa del BCRA de otorgar una prórroga, los bancos y fintech estarán obligados a disponibilizar sus sistemas para permitir estos enganches, aunque no están obligados a utilizar la herramienta para sus propios préstamos.
