
Franco Colapinto se enojó muchísimo con el equipo Alpine en plena carrera en Barcelona ya que, en la vuelta 20, los ingenieros le dieron la polémica orden de levantar el pie del acelerador y dejar pasar a su compañero Pierre Gasly.
Fiel a su estilo frontal y sin filtros, el piloto argentino no se guardó nada y descargó toda su bronca a través del intercomunicador. “Está a uno o dos segundos atrás, ni siquiera está empujando”, lanzó Colapinto totalmente indignado, exponiendo su total desacuerdo con la estrategia elegida por los ingenieros de la escudería.
El fuerte cruce por radio dejó en claro el fastidio del bonaerense, quien sentía que su ritmo en pista era superior al de Gasly y que la maniobra era injustificada. La polémica decisión congeló el clima en los boxes de Alpine, exponiendo las primeras grietas graves en la relación entre los dos pilotos oficiales.
Esta fuerte discusión llega apenas días después de que Franco asegurara en la conferencia de prensa previa que se sentía “mucho más conectado y en sintonía con el auto”. Sin embargo, este inesperado freno de mano estratégico por parte del equipo golpeó directo en las aspiraciones del joven de Pilar en suelo español.
Tras un fin de semana para el olvido en el Gran Premio de Mónaco, Colapinto buscaba revancha urgente en la séptima fecha de la temporada de la Fórmula 1. El argentino venía mostrando una notable evolución desde la carrera de Miami, pero este insólito cruce interno amenaza con condicionar su rendimiento.
