
El Ministerio Público de Río de Janeiro denunció y pidió la prisión preventiva de Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años, detenida en Brasil por hacer gestos racistas en un bar de Ipanema el 14 de enero.
La situación judicial de la acusada se agrava cada día más, sobre todo luego de que la Fiscalía rechazara la defensa de la mujer. De acuerdo a su versión, los gestos sólo eran bromas dirigidas a sus amigas.
Según informó el medio local UOL, los fiscales destacaron la “conciencia” de una de las mujeres que acompañaban a la abogada, porque habría intentado evitar que Páez siguiera haciendo los gestos.
Además, señalaron que los relatos de las víctimas fueron corroborados por las declaraciones de testigos, junto al monitoreo de imágenes.
En la denuncia también se detalla que Páez realizó otras ofensas racistas incluso después de salir del bar.
Con respecto a este dato, señalaron que los mozos del lugar que fueron agredidos en la calle le advirtieron a la abogada que esa conducta constituía un delito en Brasil.
A pesar de tener esa información, la abogada, siempre según la denuncia, se dirigió a la cajera del bar para decirle “mono” y hacer gestos simulando el animal.
La Policía Civil dio por cerrada la investigación el 23 de enero porque entendió que existían las pruebas suficientes para fallar a favor de los trabajadores del bar.
Afirmaron que los hechos de Páez “extrapolaron cualquier contexto de discusión o malentendido, golpeando directamente a la víctima con delitos de manera peyorativa y discriminatoria”.
Como medidas cautelares, el juez de Río de Janeiro le prohibió a la abogada salir del país, dispuso la retención de su pasaporte y ordenó que se le colocara una tobillera electrónica.
La mujer fue imputada por el delito de injuria racial, cargo que contempla una pena de prisión de 2 a 5 años.
