
Tener el placard siempre desordenado no es solamente una cuestión estética. El hábito de acumular ropa, dejar prendas fuera de lugar y postergar la organización puede estar relacionado con factores como el estrés, la procrastinación y el apego emocional a determinados objetos.
El psicólogo Joseph Ferrari, de la Universidad DePaul, investigó cómo la acumulación de objetos en el hogar se relaciona con el bienestar emocional. En un estudio publicado en 2016 junto con Catherine Roster y M. Peter Jurkat, encontró una asociación entre el desorden doméstico y un menor bienestar psicológico.
La investigación se publicó en la revista científica Journal of Environmental Psychology y también analizó la relación de las personas con sus pertenencias y el valor emocional que les asignan.
Qué significa tener siempre el placard desordenado, según la psicología
Aunque no existe una interpretación única de este comportamiento, distintos factores pueden influir en la acumulación de ropa y la dificultad para mantener el orden.
.Estrés y sobrecarga mental: las preocupaciones y las responsabilidades pueden reducir el tiempo y la energía disponibles para ordenar. La ropa termina acumulándose porque otras tareas ocupan un lugar prioritario.
.Procrastinación: postergar la organización es una forma de evitar una tarea que resulta tediosa o demasiado extensa. La psicóloga Fuschia Sirois, de la Universidad de Durham, estudia la relación entre la procrastinación y la regulación de las emociones.
.Dificultad para tomar decisiones: elegir qué prendas conservar, donar o descartar puede resultar complicado. Cuando cuesta hacerlo, la ropa permanece guardada durante meses, incluso si ya no se utiliza.
.Apego emocional: algunas prendas están vinculadas con relaciones, viajes o etapas importantes de la vida. Ese vínculo puede hacer que desprenderse de ellas resulte más difícil.
.Falta de hábitos de organización: no guardar la ropa después de usarla, acumular prendas en una silla o mezclar distintos tipos de ropa favorece que el desorden se vuelva una rutina.
En una entrevista con la Asociación Estadounidense de Psicología (APA), Ferrari también explicó que la acumulación de objetos puede generar estrés y afectar la relación de las personas con su hogar.
Sin embargo, tener el placard desordenado no significa necesariamente que una persona tenga un problema psicológico. También pueden influir la falta de espacio, el cansancio y las rutinas diarias.
Cómo mantener el placard ordenado
Para evitar que la ropa se acumule, no hace falta dedicarle varias horas de una sola vez. Incorporar pequeños hábitos ayuda a mantener el espacio organizado.
.Separá la ropa por categorías: agrupá remeras, pantalones, camisas, ropa deportiva y otras prendas para encontrarlas con facilidad.
.Desprendete de lo que no usás: revisá qué prendas ya no te quedan, están en mal estado o llevan mucho tiempo sin salir del placard. Podés donarlas, venderlas o reciclarlas.
.Organizá la ropa por temporada: guardá las prendas de invierno o verano que no necesitás en ese momento en cajas o bolsas limpias.
.Usá cajas y separadores: reservá espacios específicos para medias, ropa interior, cinturones y otros accesorios.
.Dejá a mano lo que más usás: colocá las prendas de uso frecuente en los estantes más accesibles para simplificar la rutina diaria.
.Guardá la ropa después de usarla: evitar que las prendas se acumulen sobre una silla o en la cama ayuda a mantener el orden.
.Ordená de a poco: empezá por un cajón o un estante y avanzá hacia el resto del placard. Dividir la tarea facilita sostener el hábito.
Por qué es importante mantener el placard ordenado
Un placard organizado permite encontrar la ropa más rápido, aprovechar mejor el espacio y reducir el tiempo que lleva elegir qué ponerse.
Además, las investigaciones sobre el desorden doméstico muestran que la acumulación de objetos está relacionada con el bienestar emocional. Por eso, mantener los espacios organizados puede formar parte de una rutina que facilite las actividades cotidianas.
La clave está en establecer hábitos simples que se adapten al espacio disponible y a las necesidades de cada persona.
