
San Lorenzo festejó ante Platense y ya pone la mira en el próximo desafío continental, donde asoma un cruce de alto voltaje. En ese contexto, Jhohan Romaña dejó una frase que no pasó desapercibida al referirse al posible duelo con Neymar: “Si toca meterle le vamos a meter”.
El defensor fue una de las figuras en la victoria del Ciclón, con una actuación sólida en el fondo. Frente a Tomás Nasif, el colombiano ganó casi todos los duelos: despejó nueve veces, bloqueó un par de remates y recuperó varias pelotas, sosteniendo el resultado para ilusionarse con meterse entre los cuatro mejores de la zona.
Más allá del rendimiento individual, el defensor destacó la identidad del equipo en medio de un calendario exigente. “Es una impronta que nos caracteriza”, aseguró tras ser elegido nuevamente como jugador del partido en referencia a la intensidad con la que el conjunto de Boedo afronta cada compromiso.
Así, el colombiano aprovechó y puso en aviso a Neymar de cara al duelo por el torneo continental del próximo martes, desde las 19: «Adentro de la cancha somos todos rivales y, si toca meterle, le vamos a meter».
El central también valoró el esfuerzo grupal en un plantel que apuesta a la entrega como bandera. “Quiero agradecerle a estos gladiadores que en la adversidad siempre trabajan. Pudimos extraer eso. Metimos y nos llevamos un triunfo”, expresó, resaltando el compromiso colectivo.
El colombiano se consolidó en el fútbol argentino como una pieza clave en la defensa azulgrana. Su estilo combina fortaleza física con buena lectura de juego, una fórmula que lo volvió indispensable y despertó el interés de River y Boca en el último mercado.
En ese crecimiento también aparece la influencia del actual entrenador. “Álvarez es un genio, un crack. Vino y nos aporta esa tranquilidad y seguridad que necesitamos. Respaldarlo en el terreno de juego y tratar de seguir mostrando lo que él quiere plasmar”, comentó sobre Gustavo Álvarez, el sucesor de Damián Ayude como DT del equipo.
Mientras el club atraviesa momentos movidos fuera de la cancha, el equipo intenta aislarse y sostener su competitividad. El triunfo reciente alimenta la ilusión de pelear arriba y seguir avanzando, tanto a nivel local como en la Copa Sudamericana.
Con ese envión, el defensor ya se enfoca en lo que viene, con la premisa de no regalar nada. “Se dio todo para que ganáramos y pudiéramos estar donde merecemos. Esperemos quedar entre los cuatro”, cerró quien promete no darle ventajas ni a Neymar ni a ningún rival.
