
Sabrina Rojas no aguantó la presión mediática por su separación del Tucu López y decidió irse de la Argentina por unos días. “Chau, me fui”, escribió desde Ezeiza. Unas horas después, cuando llegó a destino, sorprendió a su millón de seguidores con una foto de alto voltaje que dejó sin palabras hasta a su ex: se mostró con una diminuta bikini color habano que resaltó los impactantes tatuajes que se hizo.
La modelo, mamá de Esperanza y Fausto junto a Luciano Castro, también se retrató desde una piscina disfrutando de las altas temperaturas de un misterioso lugar, que sería el Caribe. No hay dudas de que necesitaba este descanso para que varios panelistas dejaran de hablar de ella y el final del noviazgo con López, que días atrás fue visto con otra mujer en un boliche de Villa Carlos Paz.
Sabrina no dio indicios de una posible reconciliación, pero dejó en claro que a sus 42 años no se banca ningún rumor que le haga daño y la deje expuesta mediáticamente. Por su parte, el Tucu se refugia en su hogar con el perro que tanto adora, y que se volvió su fiel compañero en este difícil momento.

