
El ingreso de Andrea del Boca a la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) fue un verdadero sacudón televisivo. Nadie esperaba que una figura tan emblemática de la ficción argentina apareciera en un reality, y por eso su presencia se convirtió en uno de los momentos más comentados de la noche. La sorpresa no solo se vivió entre los participantes, sino también entre los espectadores, que vieron cómo la puerta más famosa del país se abría para ella.
Mientras tanto, en redes sociales, Ángel de Brito reveló el costado oculto de la historia. “Bombazo: lo que nadie contó de Andrea y su contrato”, escribió en X.
Según él, “Andrea firmó su contrato el viernes (20 de febrero), pero no todo es felicidad. Su gran preocupación hoy pasa por el estado de salud de su madre, Ana, de 95 años, que en los últimos meses estuvo complicada con distintos problemas médicos”.
Además, De Brito aseguró que el acuerdo de Del Boca incluye “un cachet alto, en la misma línea que las figuras principales” de esta edición especial.
Sin embargo, recordó que no es la primera vez que sus contratos generan polémica. “Cuando participó en Mamá Corazón, no podía cobrar en Argentina porque estaba siendo investigada por la Justicia federal por presunta defraudación de fondos públicos. En ese momento, Telefe le depositaba el dinero en una cuenta en Estados Unidos”, relató.
Más allá de lo contractual, lo que también llamó la atención fue su manera de instalarse en la casa. De Brito contó que Andrea tiene hábitos muy marcados: “Puertas adentro también llamó la atención otro tema: la limpieza. Andrea es obsesiva con el orden, tiene varios TOC, y una de sus primeras frases fue: ‘¡Qué rico huele!’.’¿Dónde estarán los productos de limpieza?'». Ese detalle, que parece mínimo, podría convertirse en un rasgo central de su convivencia, porque en Gran Hermano las pequeñas manías suelen transformarse en grandes historias.
