
El cese al fuego entre Irán e Israel, que anunció sorpresivamente el lunes el presidente Donald Trump, comenzó a regir oficialmente en la madrugada de este martes, aunque en el inicio las partes continuaron bombardeando y provocó el enojo del jefe de la Casa Blanca que llegó a proferir un insulto ante la volátil situación.
Si bien el anunciado fin de “la guerra de los 12 días” amaneció maltrecho y a los tumbos, al final del día parecía consolidarse cuando Israel e Irán se adhirieron al cese al fuego. Pero igualmente la tregua se da en medio de una gran incertidumbre sobre el destino del programa nuclear iraní porque Teherán asegura que quiere seguir con su programa de enriquecimiento de uranio y un informe de inteligencia de EE.UU. afirma que el ataque a los sitios nucleares iraníes no fue “monumental”, como aseguró Trump, sino que sólo logró postergar “por seis meses” el desarrollo atómico iraní.
De acuerdo con el posteo de Trump que el lunes anunciaba el acuerdo, el cese al fuego debería haber comenzado a la medianoche, hora de Washington. Pero ya entrada la madrugada del martes los ataques mutuos continuaron, a pesar de que las televisoras de ambos países decían que ya regía la tregua.
La confusión era fuerte y Trump seguía de cerca, insomne, el desarrollo. A la 1.30 de la madrugada de Washington, Trump posteó en Truth Social, en mayúsculas y con su firma: “El CESE DEL FUEGO YA ESTÁ EN VIGOR. ¡POR FAVOR, NO LO VIOLES!”.
Los ataques seguían y las acusaciones cruzadas de “violaciones” de la tregua y amenazas de respuestas entre Irán e Israel inundaban el escenario y Trump pareció hartarse. Cuando estaba por subir al avión presidencial a las 6 de la mañana, el magnate lanzó una munición verbal insólita para un presidente frente a las cámaras de televisión: “Básicamente, tenemos dos países que han estado luchando tanto tiempo y tan duro que no saben qué carajo están haciendo», dijo Trump a los periodistas antes de partir rumbo a Países Bajos a una cumbre de la OTAN.
Una voz en el teléfono
Después de una llamada telefónica entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la tensión pareció ceder. El premier se jactó de haber «eliminado una doble amenaza existencial inmediata: nuclear y balística». «Hemos logrado una victoria histórica», dijo Netanyahu en un discurso por televisión. «Irán nunca tendrá un arma nuclear», insistió. El ejército israelí anunció el levantamiento de las restricciones impuestas a los israelíes durante 12 días y las autoridades aeroportuarias dijeron que el tráfico aéreo volvía «a la normalidad».
Según el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, el teniente general Eyal Zamir, la guerra contra Irán permitió retrasar su programa nuclear «varios años». Sin embargo, el general advirtió no obstante que «la campaña» contra Teherán «no terminó» y que ahora empieza un «nuevo capítulo», sin describir cómo sería lo que viene.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, aseguró que su país respetará la tregua siempre y cuando Israel no la viole. Por la noche, proclamó «el fin de la guerra de 12 días impuesta» por Israel. El Consejo de Seguridad Nacional iraní aludió a «una victoria y un triunfo que obligó al enemigo a lamentar, aceptar la derrota y cesar unilateralmente su agresión». Pero afirmó que Irán «mantiene un dedo en el gatillo por una respuesta decisiva».
Sin embargo, todavía hay dudas sobre su programa de enriquecimiento de uranio porque el presidente iraní reafirmó que su país no buscaba dotarse del arma atómica, sino «hacer valer sus derechos legítimos» de tener un programa nuclear civil.
Como para complicar el panorama de lo que podría pasar a futuro, un informe inicial de inteligencia de Estados Unidos, revelado por CNN y luego ampliado por otros medios locales, señaló que los ataques estadounidenses contra las instalaciones de Irán, con poderosas bombas antibunker que podrían atravesar 50 metros de hormigón, no destruyeron los componentes centrales del programa nuclear iraní.
El reporte fue producido por la Agencia de Inteligencia de Defensa, el brazo de inteligencia del Pentágono, sobre una evaluación de daños de batalla realizada por el Comando Central de EE.UU. tras los ataques estadounidenses del sábado.
Los primeros hallazgos están en desacuerdo con las repetidas afirmaciones del presidente Trump de que los ataques «destruyeron completa y totalmente» las instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán o las del secretario de Defensa, Pete Hegseth, que el domingo dijo que las ambiciones nucleares de Irán «han sido borradas».
Dos de los funcionarios que accedieron al reporte dijeron que las reservas de uranio enriquecido de Irán no fueron destruidas. Una de las personas dijo que las centrífugas están en gran parte «intactas». Señalan que el bombardeo selló las entradas a dos de las instalaciones, pero no colapsó sus edificios subterráneos, según los funcionarios, que agregaron que los primeros hallazgos concluyen que los ataques del fin de semana retrasaron el programa nuclear de Irán “solo unos meses”.
Antes del ataque, las agencias de inteligencia estadounidenses habían dicho que si Irán intentaba apurarse a fabricar una bomba, tomaría unos tres meses. Después de los bombardeos estadounidenses y días de ataques de la Fuerza Aérea israelí, el informe de la inteligencia de EE.UU. estimó que el programa se retrasó menos de seis meses.
El informe también dijo que gran parte de las reservas de uranio enriquecido de Irán fueron trasladadas antes de los ataques, que destruyeron poco del material nuclear. Es posible que parte haya sido trasladado a sitios nucleares secretos en Irán.
La Casa Blanca reconoció la existencia del informe, pero dijo que no estaba de acuerdo con el reporte. La secretaria de prensa Karoline Leavitt le dijo a CNN en un comunicado: «Esta supuesta evaluación es completamente incorrecta y fue clasificada como ‘altamente secreta’, pero aún así fue filtrada a CNN por un perdedor anónimo de bajo nivel en la comunidad de inteligencia.
La filtración de esta supuesta evaluación es un claro intento de degradar al presidente Trump y desacreditar a los valientes pilotos de combate que llevaron a cabo una misión perfectamente ejecutada para destruir el programa nuclear de Irán. Todo el mundo sabe lo que sucede cuando se lanzan catorce bombas de 30.000 libras perfectamente sobre sus objetivos: la destrucción total».
Fuente: Clarín
