
Decenas de policías en Turquía tomaron este domingo por la fuerza la sede central del Partido Republicano del Pueblo (CHP), principal partido de la oposición del país después de que la Justicia declarara ilegales sus elecciones internas para elegir autoridades.
Las fuerzas de seguridad tomaron intervención por pedido de Kemal Kılıçdaroğlu, exlíder del CHP que ahora fue restituido en el cargo a partir de un fallo del Tribunal Regional de Apelaciones de Ankara.
El fallo ilegalizó por irregularidades el congreso ordinario del partido que concluyó con la victoria al hasta ahora jefe reconocido de la formación, Ozgur Ozel, según informaron diferentes agencias internacionales.
Apenas iniciada la intervención policial, Ozel se atrincheró durante unos minutos en su despacho y publicó desde allí un vídeo en el que denuncia a su rival como «un títere del poder judicial», un «golpista» y un «traidor» al servicio del presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
Unos minutos más tarde, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, Ozel permitió ingresar a las cámaras de medios de comunicación y delante de ellos rompió la notificación oficial que anunciaba el nombramiento provisional de Kilicdaroglu como presidente del CHP.
La policía no solo ocupó la sede sino que además dispersó utilizando gases lacrimógenos a los partidarios de Ozel que se habían congregado frente a la sede partidaria.
El CHP lleva años denunciando que es víctima de persecución política y argumenta como prueba es ello la situación de quien la oposición consideraba como una de las grandes esperanzas para derrotar en las urnas a Erdogan, el destituido alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.
El ex alcalde de la capital fue encarcelado en marzo de 2025 por presuntos cargos de corrupción y despojado de su título universitario, requisito indispensable para poder ser candidato presidencial en Turquía.
