
Un policía echó a los tiros a 15 delincuentes que entraron a robar a su casa y atacaron a su familia.
Ocurrió en la madrugada en la calle Ayacucho, en la localidad bonaerense de Merlo, en Buenos Aires.
El agente Edgardo Macedo, que estaba de franco de servicio, dormía junto con su esposa y sus hijas.
En ese momento, fueron sorprendidos por ladrones que entraron por las ventanas, se abalanzaron sobre él y lo agredieron.
Algo parecido sucedió con su esposa e hijas, a quienes además de golpearlas, les exigieron que abandonen la casa.
El agente logró agarrar su arma reglamentaria y efectuó cuatro disparos.
Ninguno de los proyectiles impactó contra los asaltantes, pero fueron suficientes para que abandonen el lugar.
Ninguna de las cuatro víctimas tuvo lesiones de gravedad y solo recibieron heridas leves, de acuerdo a lo que informaron fuentes policiales.
En el lugar se hizo presente un móvil de la comisaría primera de Merlo, el segundo jefe de la División Falsificación de Moneda, sector al que pertenecía Macedo, y también personal de esta División de Unidad Operativa Federal (D.U.O.F.) de Morón. /TN
Policía muerto
Un efectivo de la Policía Local de La Matanza, que estaba de franco de servicio y con ropa de civil, fue asesinado de un disparo en la cabeza por dos motochorros que le robaron su motocicleta. El trágico hecho ocurrió en la localidad de San Andrés, partido de General San Martín.
El oficial, de 39 años, había llegado a la calle Islas Malvinas, entre José C. Paz y Congreso, acompañado de su novia, para visitar a un familiar. En ese momento, dos delincuentes armados lo interceptaron y le exigieron que les entregara la moto. El policía intentó resistirse y se desató un feroz tiroteo.
Lamentablemente, uno de los disparos impactó en la cabeza de la víctima, dejándolo gravemente herido. Los motochorros huyeron llevándose la motocicleta, mientras que su novia resultó ilesa.
Un móvil policial llegó rápidamente al lugar y trasladó al herido al Hospital Eva Perón. A pesar de los esfuerzos médicos, el oficial falleció minutos después de su ingreso.
El lugar quedó marcado por vainas servidas de grueso calibre, un reflejo de la ferocidad del tiroteo. Los proyectiles no solo afectaron al oficial, sino que también impactaron en un vehículo estacionado y en viviendas cercanas, poniendo en peligro a los vecinos de la zona.
El caso quedó a cargo de la Comisaría San Martín 1 y la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de San Martín, quienes trabajan para identificar y capturar a los responsables. /TN
