
La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) transita una etapa de expectativa mientras la Junta Electoral elabora un nuevo cronograma para reanudar la elección de rector y vicerrector. La definición de las máximas autoridades quedará en manos de la Asamblea Universitaria, un cuerpo integrado por 161 miembros que, de acuerdo con las estimaciones de distintos decanos y consejeros, podría reunirse entre fines de agosto y septiembre, aunque la convocatoria dependerá de la aprobación del nuevo calendario electoral.
La elección del Rectorado constituye la instancia final de un proceso que comenzó en mayo con la participación de los distintos estamentos universitarios y que incluyó la renovación de los órganos de gobierno, la designación de las autoridades de las 13 facultades y la conformación de la Asamblea Universitaria, responsable de elegir a quienes conducirán la casa de altos estudios durante los próximos cuatro años.
El cronograma electoral se puso en marcha el 5 de mayo, cuando docentes, estudiantes, egresados y no docentes acudieron a las urnas para elegir a sus representantes en los Consejos Directivos de las facultades, además de definir la integración de los colegios electorales y de los futuros asambleístas.
Los Consejos Directivos, conformados por 11 representantes de los distintos claustros, constituyen el principal órgano de gobierno de cada unidad académica y tienen entre sus atribuciones la aprobación de las políticas académicas, administrativas y presupuestarias de cada facultad.
Con esos cuerpos ya conformados, el 14 de mayo se desarrolló la elección de decanos y vicedecanos para el período 2026-2030. En siete de las 13 facultades hubo una única fórmula, por lo que las autoridades fueron designadas sin competencia interna. En las seis restantes, en cambio, los consejeros debieron optar entre dos o más listas.
El resultado dejó una señal política de peso dentro de la Universidad: doce de los trece decanos electos manifestaron públicamente su respaldo al exrector Sergio Pagani y al espacio político que encabezó durante los últimos cuatro años. Ese respaldo terminó convirtiéndose en uno de los principales pilares del oficialismo universitario, especialmente después de la suspensión del proceso para elegir rector y vicerrector.
La siguiente etapa del cronograma se cumplió el 26 de mayo, cuando los colegios electorales designaron a los integrantes del Honorable Consejo Superior, el máximo órgano de gobierno ordinario de la UNT.
Entre las funciones del Consejo Superior se encuentran la aprobación de reglamentos, resoluciones institucionales y, en esta oportunidad, del nuevo cronograma electoral que permitirá reencauzar la elección de las máximas autoridades universitarias.
Como consecuencia de la reforma estatutaria aprobada en 2024, el Consejo Superior amplió su integración y pasó de 31 a 32 miembros. Actualmente está compuesto por los decanos de las 13 facultades, representantes de los distintos estamentos universitarios y la directora del Consejo de Escuelas Experimentales.
Superadas esas instancias, el proceso desembocará en la Asamblea Universitaria, órgano que tendrá la responsabilidad de elegir al próximo rector y vicerrector.
La reforma del Estatuto también modificó la composición de ese cuerpo deliberativo. Mientras que en el proceso anterior estaba integrado por 156 miembros, desde este año contará con 161 asambleístas: los 13 decanos de las facultades, 78 representantes docentes, 39 estudiantes, 13 no docentes, 13 egresados, cuatro representantes de las escuelas experimentales y un representante del personal no docente del Rectorado.
Aunque la fecha de la Asamblea aún no fue fijada oficialmente, en la comunidad universitaria estiman que la sesión podría realizarse entre fines de agosto y septiembre, una vez que el Consejo Superior apruebe el nuevo cronograma electoral.
Todo indica además que la Asamblea volvería a sesionar en el Centro Cultural Eugenio Flavio Virla, el mismo escenario previsto para la reunión del 20 de mayo que finalmente fue suspendida tras la medida cautelar que dejó en suspenso la candidatura de Sergio Pagani.
Ese espacio también fue sede de la última elección de rector, realizada en junio de 2022, cuando la fórmula integrada por Pagani y Mercedes Leal obtuvo 87 votos y se impuso sobre la propuesta de José Luis Jiménez y Hugo Fernández, de Encuentro Universitario, que reunió 69 adhesiones.
La próxima elección incorporará además un cambio inédito en el mecanismo de votación. Por primera vez, los integrantes de la Asamblea Universitaria deberán emitir su voto de manera nominal y a viva voz, tal como lo estableció la reforma estatutaria de 2024. La modificación busca dotar de mayor transparencia al proceso y garantizar que cada asambleísta mantenga coherencia con los compromisos asumidos ante quienes lo eligieron, evitando eventuales cambios de posición al momento de definir las máximas autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán./Contexto
