
Un violento episodio registrado en una casa de barrio Sur y la rápida intervención de la Policía permitieron descubrir no sólo a un grupo dedicado a la usura, sino también el sistema de extorsión que utilizaba para cobrar el dinero que prestaba de manera ilegal. Por este hecho, a dos hombres se les dictó la prisión preventiva, mientras que los uniformados detuvieron a otros dos presuntos integrantes de la organización.
El domingo, el servicio 911 recibió el desesperado llamado de una mujer que informó que había personas que pretendían hacerle daño a ella y a todo su entorno familiar. Los uniformados se presentaron en el lugar y aprehendieron a dos sospechosos. Cuando las víctimas fueron entrevistadas por los efectivos, relataron que los agresores habían intentado utilizar la fuerza para cobrar una deuda originada en un préstamo. Los aprehendidos fueron identificados como los hermanos Matías y Marcelo Barrera.
El fiscal Diego Hevia comenzó con la investigación y logró reconstruir cómo se había desencadenado el conflicto. La pareja damnificada, entre diciembre de 2025 y enero de 2026, se contactó con dos presuntos prestamistas de Alderetes. Según se conoció, accedieron a un préstamo de $6 millones. A cambio, debían cancelar la deuda al mes siguiente o realizar pagos parciales, con un interés de $1,5 millones mensuales. Además, si no abonaban antes del día 30 de cada mes, les aplicaban una multa de $30.000 diarios.
“A partir del momento en que los damnificados comenzaron a sufrir atrasos en los pagos, los acusados iniciaron un plan sistemático de intimidación mediante llamadas y mensajes amenazantes de hostigamiento donde lograron doblegar la voluntad de los involucrados obligando a entregarles hasta la fecha una suma que asciende a los $16 millones en transferencias y efectivos, además, de una motocicleta obligando a firmar el formulario 08 y un teléfono celular”, sostuvo la auxiliar de fiscalía Lucía Inés Ruiz, que actuó en la audiencia bajo las órdenes de Hevia.
La representante del MPF mencionó que a comienzos de este mes los acusados se presentaron en la vivienda ubicada en barrio Sur donde, ante la presencia de un hijo menor del matrimonio, los amenazaron con un arma de fuego. “Actuaron junto a un tercero a través de un esquema de cobro extorsivo que incluyó el uso de una pistola para intimidar a una mujer, que se encontraba sola con un hijo de cuatro años, e intentaron ingresar a la fuerza a su vivienda”, agregó Ruiz.
Muchos meses de miedo
La víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones de seguridad, declaró durante la audiencia: “Fueron muchos meses de miedo donde se fueron las ganas de proyectar. Es verdad que los conocía pero nunca consideré pasar esto. Hasta mi propio empleado no quiere trabajar por cómo me pegaron”.
Ruiz los acusó de usura agravada y extorsión y pidió que se les dictara la prisión preventiva. La hipótesis de los investigadores es que los hermanos se encargaban de cobrar las deudas para la persona que prestaba el dinero, quien será acusada hoy.
El juez interviniente consideró que los hechos eran graves y reiterados y tuvo en cuenta el daño ocasionado a las víctimas, por lo que hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dictó 45 días de prisión preventiva para los acusados.
Fuente: La Gaceta
