
A pocas horas de que empiece un nuevo Mundial, Lionel Scaloni habló sobre su futuro como entrenador de la Selección argentina y evitó asegurar que seguirá en el cargo una vez que finalice la gran cita.
“Con el presidente y con toda la gente estamos más que bien. Yo creo que hoy tampoco es importante meter el foco en eso”, dijo el DT en una entrevista con el diario Olé.
Sin embargo, inmediatamente dejó una frase que encendió las alarmas de cara al mediano plazo: “Lógico que yo siempre dije que estar acá es algo único y el día que me vaya, me arrepentiré. Algún día pasará, eso es evidente. Pero sí, reconozco que este es un lugar soñado”.
La cautela de Scaloni no es casualidad y llega en un momento donde su nombre cotiza más alto que nunca en el Viejo Continente. El DT de la Albiceleste ya sonó con mucha fuerza para asumir en el Real Madrid, un gigante europeo que lo tiene en carpeta debido a su impresionante gestión grupal y táctica al frente del seleccionado campeón del mundo.
A pesar de los sondeos y el interés de las potencias mundiales, el técnico santafesino insistió en que la relación con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) es óptima y que la renovación no será un conflicto económico ni de egos. “Estamos muy bien con el cuerpo técnico y ya veremos. Hay un Mundial en el medio y después veremos, pero hay predisposición de las dos partes y eso es lo más importante”, remarcó para llevar calma.
Ante la repregunta sobre si la resolución final quedará estrictamente para el día después de que termine la Copa del Mundo, Scaloni fue tajante y confirmó los plazos de la intimidad del cuerpo técnico: “Sí: la cabeza ahora está puesta en lo nuestro y lo otro realmente, al lado de esto, es mínimo, porque en cinco minutos, si todos estamos de acuerdo, se llega a un buen puerto”.
De esta manera, el líder de la “Scaloneta” enfrió los debates contractuales y enfocó todos los cañones en el objetivo futbolístico inmediato. Con el respaldo absoluto del plantel y de los hinchas, el entrenador dejó en claro que la gloria en la máxima competencia es la única prioridad actual, postergando cualquier definición sobre su destino profesional para el cierre del certamen.
