
Alberto Fernández prepara para el miércoles 1 de marzo el que podría ser el último de sus discursos ante la Asamblea Legislativa y en el entorno del Presidente aceptan que tendrá un tono particular.
Es que el mandatario -que terminará de delinear la letra fina de su presentación entre lunes y martes- quiere que sus palabras en el marco de la apertura de sesiones ordinarias de 2023 pongan en valor su gestión pese a las fuertes críticas de la oposición y el kirchnerismo duro respecto al rumbo de la economía.
Aunque en el Gobierno manejan con hermetismo los detalles del escrito,se pudo saber que Alberto Fernández destacará los logros de su administración a través de tres ejes: la obra pública y la entrega de viviendas, el aumento del empleo privado y el crecimiento de la industria pese a la pandemia y la guerra y la agenda internacional que mantuvo durante sus años en la presidencia.
Ante la mirada de Cristina Kirchner, Alberto Fernández prepara un discurso para poner en valor su gestión
Desde que comenzó el 2023 el jefe de Estado se muestra en clave electoral y coquetea con la posibilidad de ir en busca de la reelección. En su entorno aseguran que el discurso del miércoles no buscará posicionarlo como candidato sino enumerar los logros de su gestión. “Entiende que es momento de destacar todo lo que se hizo, esto no tiene que ver con la posibilidad de ir a la PASO”, aseguran.
Esta apertura de sesiones ordinarias tendrá un ingrediente extra: será la primera vez en meses que Alberto Fernández y Cristina Kirchner vuelvan a encontrarse de forma personal. La última vez fue la visita del mandatario a la Vice tras el intento de asesinato en su contra, en septiembre de 2022. Desde entonces solo hubo un par de comunicaciones.
En este sentido, es -al cierre de esta nota- una incógnita lo que podrá decir sobre la Justicia y el avance del proceso de juicio político contra la Corte Suprema en el Congreso. Es que si bien se espera que el mandatario lance una serie de críticas al poder judicial y pida reformas de base, el kirchnerismo duro exigía afirmaciones más duras por parte del mandatario.
