
El Gobierno de Lula da Silva se pronunció este sábado sobre la crisis política en Venezuela y afirmó seguir «con gran preocupación las acusaciones de violaciones de derechos humanos contra opositores» en ese país.
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil señaló que «para la plena validez de un régimen democrático, es esencial que a los líderes de la oposición se les garanticen los derechos básicos de manifestarse pacíficamente con libertad y con garantías para su integridad física».
En el escrito repudiaron «los recientes episodios de detenciones, amenazas y persecución de opositores políticos», y reconocieron «los gestos de distensión del gobierno de Maduro», el cual no se pronunciaron sobre su legitimidad.
«Brasil también insta a las fuerzas políticas venezolanas a dialogar y buscar el entendimiento mutuo, basado en el pleno respeto a los derechos humanos, con miras a resolver controversias internas», finalizó el comunicado.
