
Luego de las protestas que se realizaron en la municipalidad de San Miguel de Tucumán, impulsadas por dirigentes alfaristas, la intendenta Rossana Chahla dio una conferencia de prensa en la que explicó cuál es la real situación de los contratos dados de baja en los últimos días.
Acompañada del secretario de Gobierno, Martín Viola, y la secretaria General, Camila Giuliano, la jefa municipal lamentó, antes de entrar de lleno en el tema de los contratos, «el grado de violencia que está recibiendo la municipalidad en estos días» y señaló que es más preocupante «que sea instado por funcionarios, por legisladores y concejales, funcionarios elegidos por el pueblo y que son de otros municipios». «Podemos tener situaciones graves, heridos y hasta muertes», alertó y sentenció que, en caso de darse una situación así, hará responsable a esos dirigentes. Además, dijo que ya presentó una denuncia penal ante la Justicia provincial.
Sobre la situación de la planta de la municipalidad, informó que «el presupuesto enviado por el exintendente decía que la planta era de 4.300 personas». Sin embargo, desde mediados de este año, «fueron nombradas 2.529 personas, eso habla de la irresponsabilidad del exintendente, que tampoco amplió el presupuesto».
Entre esas personas había 180 designadas directamente en planta interina que no tenían contratos previos y 410 que sí los tenían, todas ellas incluidas en el decreto 6314. A su vez, la intendenta señaló que se vencían contratos de personas con muchos años de antigüedad que cobraban sueldos irrisorios y hacían trabajos en las calles. «No nos parece justo que llegue personal administrativo sin antigüedad y ocupe lugares, mientras hay gente precarizada que trabaja en la calle hace años», expresó. Además, dijo que se hizo control de permanencia y muchos «no están, no tienen legajo, no hay forma de notificarlos». «Reconocemos al personal que está trabajando, brindando servicio y que es necesaria para el normal funcionamiento de la municipalidad», sostuvo la intendenta.
También aclaró que «no estoy bajando gente para poner gente mía, estamos siendo correctos en cuanto al gasto público» y cuestionó lo expresado por el exintendente Alfaro en el diario La Gaceta: «Dijeron que el 27% se gasta en personal, eso es mentira, porque lo calcularon tomando 4.300 personas y los sueldos básicos». Sostuvo también que buscan «achicar el gasto público para que vuelva a los vecinos» y contó que, por ejemplo, «se cortó el gasto de vales de combustible», incluso aumentando las tareas del municipio.
Chahla intentó mostrar el contraste con la gestión anterior, asegurando que «acá no se emplea gente por emplear, eso ocurría antes, ahora no ocurre más» e indicó que no está cerrado el diálogo con las personas que habían sido designadas y que cumplan con los requisitos para formar parte de la municipalidad: «Vamos a dialogar con la persona que cumpla, que sea idónea para el lugar a ocupar. Serán recibidos por la comisión creada para ese fin».
La jefa municipal insistió en que existe un plan desestabilizador, «una idea de generar un caos» pero que «no lo van a lograr, estamos trabajando bien, la gente nos eligió para poner orden, para que seamos mesurados con el gasto, recuperar los espacios verdes, reparar las calles, todo lo que no se hizo en años».
Sobre los 66 funcionarios que fueron nombrados en planta fue contundente: «Deberían renunciar, no es ético que permanezcan en sus lugares. Les voy a pedir la renuncia».
Finalmente, dijo que no se reunirá «con los violentos» y aclaró que «sí me senté con concejales de la oposición, que son muy correctos y no están en estas movilizaciones». «Se acabó el patoterismo, estoy más firme que nunca», finalizó.
Fuente: El Tucumano
