
Juan Grabois y un grupo de militantes entraron al Instituto Juan Domingo Perón que el Ministerio de Capital Humano se disponía a desalojar. Este sábado era la fecha límite para que entregaran el edificio, ubicado en Recoleta, a las autoridades ministeriales, tras el cierre dispuesto por el Gobierno de Javier Milei. Pero Grabois se atrincheró y llamó a hacer «el aguante». El militante piquetero fue aprehendido por la Policía Federal. Hubo empujones y gas pimienta.
Desde adentro de una camioneta donde se encuentra detenido, Grabois se sacó una selfie estirando una bandera argentina que le rodea el cuello. «Meteme preso Milei, pero la bandera argentina no me la sacás», tuiteó. Además, de la Policía Federal, también participó del operativo la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Más temprano, el dirigente piquetero se había atrincherado con un grupo de militantes, entre ellos los diputados nacionales de Unión por la Patria, Itai Hagman y Natalia Zaracho. “Hace minutos la juventud del movimiento nacional recuperó del odio gorila la antigua residencia de Perón y Evita donde funcionaba el instituto de estudios Juan Domingo Perón disuelto ilegalmente por el régimen de Milei. Seamos fieles a nuestra historia, defendamos nuestra herencia”, había tuiteado el dirigente social.
A comienzos de mayo, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que el Gobierno cerraría el instituto, porque era una «carga presupuestaria evitable e innecesaria». Según el Gobierno, «no aportaba ningún valor diferencial que justifique su continuidad» ya que «la investigación histórica sobre el expresidente Perón ya se lleva adelante a través de universidades, centros académicos, fundaciones e instituciones especializadas que garantizan un estudio académico libre de condicionamientos estatales».
La medida se oficializó vía decreto publicado en el Boletín Oficial el 21 de mayo, donde se determinaba el cierre del Instituto Juan Domingo Perón y la transferencia a Capital Humano de los inmuebles que utilizaban los organismos disueltos.
Apenas enterado de la ocupación, fuentes del Ministerio de Capital Humano dijeron que se hizo una denuncia por intrusión y se llamó al 911, aunque todavía no había detalles sobre cuáles eran los pasos a seguir. «Algo vamos a hacer, el edificio siempre fue de Capital Humano», dijeron desde el Ministerio.
Cerca de las 17, Grabois fue sacado del edificio por la Policía Federal, en medio de empujones. Hubo gas pimienta y tensión con el resto de los militantes, a los que buscaban desalojar.
Un comunicado oficial del Ministerio de Capital Humano señala que el Instituto «contaba con 20 empleados y generaba un gasto anual de más de $400 millones» y que «la totalidad de su presupuesto era destinado al pago de salarios y mantenimiento de servicios básicos, no habiendo realizado sus autoridades ninguna investigación a los fines de cumplir con el propósito del Instituto».
El Minsterio agregó que a partir de que se dispuso la disolución del organismo, «se tomaron las acciones pertinentes para resguardar el patrimonio histórico y cultural del Instituto» que está inventariado y actualmente en proceso de selección para su destino a la Biblioteca Nacional y al Archivo General de la Nación. «Afortunadamente estas medidas de salvaguarda del patrimonio evitaron que se produzca su daño, destrucción o desaparición por parte de quienes irrumpieron con violencia en el inmueble en la tarde de hoy», agregó el Ministerio en su comunicado.
Grabois había presentado una denuncia penal contra la ministra Sandra Pettovello, en representación de la cooperativa de trabajadores que gestiona el bar Un café con Perón. La ministra les había dado plazo hasta este sábado 7 de junio para abandonar el lugar, a pesar de que tenían la concesión hasta 2027 por contrato.
Además de Pettovello, la denuncia apunta contra el Secretario de Cultura, Leonardo Cifelli; y otros dos funcionarios del Ministerio de Capital Humano, Juan Carlos Carlesso y Fernando Seoane, por los delitos de «daño agravado, sutracción, alteración y destrucción de documentos confiados a su custodia, y abuso de autoridad», según consta en un documento difundido por Grabois.
Ese edificio fue parte del Palacio Unzué la residencia de Juan Domingo y Evita Perón. Durante el bombardeo a Plaza de Mayo en 1955, el edificio fue atacado con el objetivo de matar al entonces presidente Perón. En 2008 fue declarado monumento histórico nacional, sede del Instituto Nacional Juan Domingo Perón de Estudios e Investigaciones Históricas, Sociales y Políticas.
