
Luego de varias jornadas coqueteando con superar el umbral de los 1.500 pesos, el dólar oficial mayorista finalmente cruzó este lunes esa barrera psicológica. Según consignó este martes Ámbito, en el mercado no ven con malos ojos que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) deje correr un poco más el precio del “billete verde” para evitar una nueva apreciación, a la vez que algunos analistas entienden que hoy las variables que deben priorizarse son las tasas de interés y la actividad económica.
El tipo de cambio trepó ayer 11 pesos (+0,7%), hasta los 1.510 pesos, el mayor ascenso diario en casi tres meses. Las cotizaciones paralelas replicaron la dinámica y también operaron en alza, con el CCL alcanzando los 1.600 pesos.
Pese a lo simbólico del nivel que superó el dólar durante la rueda, Pablo Repetto, Head of Research de Aurum Valores, entiende que se trata de “una corrección relativamente normal” y que “no hay nada por qué alarmarse”. “Hoy podría estar un poco más alto todavía y seguiría siendo poco representativo”, agregó en diálogo con Ámbito.
En la misma sintonía, el economista Federico Glustein no considera que sea una señal de preocupación. En cuanto a las causas, expresó que “es resultado propio de la falta de liquidez en pesos del mercado, las tasas reales negativas y el fracaso de la última licitación, que derramó esos excedentes en posiciones diversas, entre ellas, dólares”.
Para el especialista, ese combo adelantó un incremento que “era inevitable”, al contemplar que los participantes del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) habían estimado que el tipo de cambio alcanzaría el nivel actual hacia fines de septiembre.
En este contexto, remarcó la disyuntiva que enfrenta el Gobierno entre controlar el valor del dólar, lo cual ayuda a contener la inflación, o incentivar tasas de interés bajas para darle impulso a una actividad económica que solo se mueve en unos pocos sectores. “Creo que hoy se inclina más por la actividad”, opinó.
Respecto de esto último, el director de la consultora Outlier, Gabriel Caamaño, avizoró que, “flexibilizado el techo ad hoc de 1.500 pesos, deberían aflojar la tasa en pesos y su volatilidad”.
Por su parte, el analista José Ignacio Bano recordó que el mayorista ya había rozado los 1.500 pesos a fines de octubre y que, desde entonces, la inflación acumulada fue superior al 25%. En ese sentido, sostuvo que “ni siquiera es sano que el tipo de cambio esté en el mismo valor nominal porque, si no, el país se pone demasiado caro en dólares y pierde competitividad”.
Según su mirada, lo razonable es que el dólar y la inflación vayan más o menos de la mano en el largo plazo. “En el corto plazo puede haber un ajuste brusco que revierta todo el atraso acumulado, cosa que no creo que vuelva a pasar”, pronosticó.
Dólar: mayor demanda de cobertura
Los analistas coinciden en destacar una mayor comodidad del mercado con un tipo de cambio algo más alto que el que se venía observando. Vale recordar que el BCRA, en coordinación con el Gobierno, venía defendiendo el techo de 1.500 pesos mediante la intervención en los contratos de dólar futuro y en los bonos dólar linked.
De todos modos, en el inicio de esta semana el mercado también advirtió participación oficial, lo cual sugiere que el dólar podría haber cerrado incluso más arriba.
