
Luego del récord exportador de abril y tras el mayor superávit comercial de los últimos 24 años, el INDEC informó este jueves que la actividad económica tuvo un gran rebote en marzo: sobre 15 sectores medidos, en variación mensual hubo 14 subas y 1 sola baja (el sector público), mientras que en la variación anual (marzo de este año contra marzo 25 hay 8 sectores que subieron y 7 sectores que bajaron.
En números concretos, el EMAE tuvo un rebote del 3,5% mensual en marzo contra febrero y un consistente aumento del 5,5% anual en marzo 26 contra marzo 25. Y, además de estos semáforos que tienen claramente luz verde, este jueves se conoció otro dato, esta vez desde una fuente privada, la Universidad Torcuato Di Tella, que informó que el índice de confianza del consumidor rebotó 1,26% en mayo contra abril, aunque en términos anuales (mayo de este año contra mayo de 2025) todavía cae 11,76%.
Rebote en forma de pipa (Nike) y crecimiento «como pedo de buzo»
En línea con este envión, que está llevando a cada vez más analistas a decir que la economía ya está rebotando con forma de la pipa de Nike, y que puede llegar a tener un impulso en forma de «V» como «pedo de buzo», el BCRA volvió a realizar otra fuerte compra de dólares (se llevó US$ 145 M), con los que sumó reservas por otros US$ 168 M, hasta el nivel bruto más alto de los últimos siete años: US$ 46.751 M.
Y la expectativa es todavía mayor ya que, mientras los medios siguen hablando de Adorni y de las peleas internas de LLA en las redes, la Cámara de Diputados le dio media sanción a la «ley de hojarasca», que continuará con la desregulación de un cúmulo de trabas ideológicas y costosas de años, razón por la cual habrá un aluvión de mejora de ingresos para muchos sectores del interior del país, entre los que sobresalen el NEA y la región cuyana.
Obviamente, no todas son rosas. Según OCLA, la facturación en los tambos cae 10% anual al comparar el primer cuatrimestre de este año contra enero-abril del año pasado. Al mismo tiempo, según el consorcio AVC, la exportación de carne cayó 26,5% en abril contra marzo. Y también hay otros sectores que siguen mostrando señales de estancamiento.
Por ejemplo, el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires informó que en esa jurisdicción en abril se hicieron 9999 escrituras, 10% menos que en marzo y 17,8% menos que en abril 25. Y en detalle, cada escritura promedio se hizo por un valor en dólares 3,1% más bajo que en marzo y solo 0,7% más que en abril 25. Y lo más preocupante es que la cantidad de operaciones con hipoteca sigue bajando: ya es el 13,55% del total, luego de haber rozado el 19% hace unos meses.
Y, en línea con esta situación inmobiliario bonaerense, se conocieron datos de los alquileres en CABA: un tres ambientes ya cuesta en promedio $1.000.000 y es el tipo de vivienda que más aumentó en un año. Considerando pisos y techos, un inmueble de 3 ambientes en Puerto Madero se alquila por $ 1,3 M y uno de 3 ambientes en Constitución por $ 0,8 M. Eso significa que hoy alquilar un 3 ambientes en el barrio más acomodado es 63% más caro que en el barrio más barato, cuando antes esa relación era 120% más.
Es decir, se sigue viendo en general un repunte de actividad en algunos sectores, pero no todo es igual. Hay situaciones muy heterogéneas, pero -mientras los medios se empecinan en remarcar el hundimiento de la imagen presidencial- el consultor económico Federico Aurelio manifestó que «si la economía mejora, Miley conseguirá en 2027 la reelección de acá a la China».
Así, mientras la Argentina está atravesando esta situación de brotes verdes que se vio en muchos otros gobiernos, hasta ahora sin final feliz, este jueves hubo otra vez señales difusas del Presidente Trump en su negociación con Irán, y el petróleo logró ceder apenas, lo cual permitió otro día de alivio en los mercados, luego del notable balance trimestral presentado en el post cierre del miércoles por Nvidia, la empresa de mayor capitalización bursátil del mundo.
Con todo, la situación internacional sigue bastante tensa y se viene observando un paso atrás de varios bancos centrales, que hasta principios de este año habían comprado oro a dos manos, desprendiéndose de los bonos del Tesoro de EE.UU. Pero según los últimos movimientos, ya hay varios casos en los que esas autoridades monetarias están vendiendo metal amarillo para sostener sus propias monedas, entre los que se nota un esfuerzo en Turquía con la lira y en Rusia con el rublo.
Dentro de EE.UU. la situación tampoco está muy tranquila, al punto que se partió en dos la tendencia de las tasas largas de EE.UU.: se pagó con subas las de menor plazo (3,8% anual a 1 año de plazo y 4,2% anual a 5 años), pero hubo leve descenso en las de mayor término (4,5% anual a 10 años y 5,1% anual a 30 años). Y, con esa mezcla, en el exterior el dólar subió 0,3% en Chile y 0,1% contra el euro, no cambió en México, China, Japón y contra la libra y bajó 0,1% en Brasil y Suiza.
Mientras tanto, en el mercado argentino la pax cambiaria se profundiza todavía más, a pesar de que en los últimos 9 meses el dólar no se mueve, con una inflación acumulada del 26,7%, lo cual significa una destrucción absoluta de los billetes verdes que muchos argentinos siguen guardando en el colchón o en cajas de seguridad. Es más, este jueves hubo una baja para todos los dólares, sobre todo los financieros, luego los oficiales y algo menos el blue.
Con el dólar oficial a $ 1411,66, el BCRA compró US$ 145 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 168 M. Y, con esa relación, el dólar oficial bajó $ 9,22 hasta $ 1411,66, el dólar blue bajó $ 5 hasta $ 1425, el dólar senebi bajó $ 5,91 hasta $ 1423,30, el dólar mep bajó $ 8,33 hasta $ 1423,38 y el contado con liqui cayó $ 21,35 hasta $ 1478,34. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.
Es tan tranquila la situación con el dólar, por lo menos en este pico de liquidación de cosecha gruesa, que hubo una leve baja para la tasa de los plazos fijos: por plata chica el premio bajó de 20 a 19,9% anual (15% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande el rendimiento bajó de 25,5 a 25,3% anual. En un momento en el que, además, con menos negocios, los bonos argentinos tuvieron una baja mínima, por lo que el riesgo país bajó 5 unidades hasta 519 puntos básicos.
En papeles privados, hubo un leve verde en la bolsa de Nueva York, con alza del 0,6% para el Dow, mejora del 0,2% para el S&P y suba del 0,1% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la Bolsa de México bajó 0,8%.
Y, confirmando el rebote en forma de «V», esta vez el mercado bursátil local fue el mejor de todos. Con $ 101.750 M operados en acciones y $ 223.673 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 3,3%. Y en lo mejor del día, las ADR argentinas en NY tuvieron una suba en bloque del 2 al 9% para BBVA, Macro, Supervielle, Galicia, Loma Negra, TGS, Central Puerto, IRSA y Pampa E; con baja del 2% para Bioceres.
Finalmente, en commodities, el petróleo bajó 0,7%. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos también tuvieron una reacción repartida, pero con récord histórico para el aluminio. En Chicago, todos los granos fueron a la baja, con el trigo como el más perjudicado. En Rosario hubo respuesta mixto, con subas para el girasol, la soja y el sorgo, pero bajas para el maíz y el trigo. Y, por último, el Bitcoin bajó 0,1% con leve suba para el resto de las criptomonedas. /El Economista
