
El Gobierno provincial de Tucumán se encuentra actualmente en una etapa de preparación para realizar una significativa inversión destinada a reparar las filtraciones en la presa lateral N° 3 del dique Celestino Gelsi, ubicado en El Cadillal.
Esta decisión se produce en un contexto donde persiste una demanda judicial cuyo objetivo es recuperar aproximadamente $ 1.000 millones que fueron invertidos en la primera fase de la obra. A pesar de estas complicaciones, el Poder Ejecutivo ha iniciado los trámites administrativos necesarios para asignar más de $ 7.400 millones a una segunda fase de reparación.
Recientemente, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia el decreto 4.066/3 (SH), que establece un incremento en el crédito presupuestario destinado a la Dirección Provincial del Agua (DPA) para la “Obra N° 54 – Reparación Presa Lateral N° 3 del Complejo Celestino Gelsi”. Esta asignación de recursos, que proviene del Tesoro de la Provincia, totaliza $ 7.410 millones.
Según fuentes del Gobierno, ya se ha avanzado en la elaboración del pliego de especificaciones técnicas y legales, lo que permitirá proceder con el cotejo de precios previo a la contratación de las empresas que llevarán a cabo los trabajos de reparación.
La primera etapa de los trabajos en la presa lateral N° 3 se llevó a cabo a principios de 2023 y fue adjudicada a una unión transitoria de empresas (UTE) compuesta por Sabavisa SA y Mercovial SA. Ante la urgencia de la situación y la necesidad de recuperar los niveles de agua en el dique, el Gobierno decidió asumir los costos de esta primera intervención.
Sin embargo, este proceso no ha estado exento de controversias, ya que la Provincia mantiene un juicio en curso contra la firma Hidroeléctrica Tucumán SA, concesionaria del complejo, para recuperar los fondos desembolsados en la etapa inicial.
Actualmente, la Fiscalía de Estado ha logrado que se retengan recursos que la empresa debería recibir, aunque una parte de esos fondos se encuentra embargada y no puede ser utilizada. A pesar de que la primera obra fue considerada finalizada y recibida por el Gobierno provincial, los informes técnicos generados posteriormente indican que, si bien se logró aliviar la situación crítica del dique, el problema de las filtraciones no se ha resuelto por completo.
El Tribunal de Cuentas (TC) ha sometido a un control preventivo la documentación técnica de la obra, evidenciando la complejidad de la situación detectada. Se han identificado cavidades y grietas de considerable magnitud, lo que requiere un nuevo planeamiento de obra y un uso significativo de cemento, superior a lo previsto en el proyecto original.
Un informe del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (Orsep) también ha destacado que, a pesar de que los trabajos de consolidación e impermeabilización han avanzado en un 73%, aún persisten filtraciones en áreas de mayor asentamiento. Estos hallazgos han llevado al Tribunal de Cuentas a realizar una serie de recomendaciones y aclaraciones sobre el trámite administrativo correspondiente a esta nueva fase de la obra, la cual debe ser considerada como una “obra nueva” debido a las circunstancias y a las irregularidades detectadas en la primera intervención.
Asimismo, se ha enfatizado la importancia de que estas tareas resulten indispensables para la seguridad de la presa N° 3, lo que subraya la necesidad de una gestión cuidadosa y rigurosa en la ejecución de los trabajos que se avecinan.
A medida que se avanza en el proceso de contratación y se establecen los pliegos de bases y condiciones, el desafío para el Gobierno provincial será garantizar que esta nueva inversión logre solucionar de manera definitiva los problemas de filtración y asentar la seguridad del dique en el futuro.
