
Frente a la creciente tensión en el sistema de transporte público de Tucumán y ante la posibilidad de nuevas medidas de fuerza que vuelvan a afectar a miles de usuarios, la legisladora Silvia Elías de Pérez cuestionó la falta de soluciones estructurales por parte del Gobierno provincial y reclamó que el gobernador Osvaldo Jaldo asuma plenamente la responsabilidad sobre un servicio que calificó como esencial para la vida de los tucumanos.
“El gobernador Jaldo tiene que dejar de administrar parches y hacerse cargo de una vez del desastre del transporte público en la provincia. Los tucumanos no pueden vivir cada tres meses pendientes de si van a poder ir a trabajar, llevar a sus hijos a la escuela, llegar a un hospital o abrir sus comercios. Esto ya no es una crisis circunstancial: es el fracaso de un sistema que hace años no encuentra soluciones y una responsabilidad política directa del Gobierno provincial”, afirmó.
Elías de Pérez sostuvo que el Estado provincial viene destinando recursos de todos los tucumanos para comprar unidades, subsidiar boletos, sostener beneficios para estudiantes y jubilados, compensar tarifas y auxiliar permanentemente al sistema; sin embargo, el servicio continúa siendo deficiente, caro, irregular y amenazado por conflictos recurrentes.
“Si el Gobierno pone los colectivos, aporta subsidios, financia compensaciones y sostiene económicamente al sistema para evitar su colapso, no puede seguir actuando como un simple mediador entre empresarios y trabajadores. En los hechos, los tucumanos financian gran parte del funcionamiento del transporte, pero no reciben a cambio un servicio digno, previsible y garantizado”, remarcó.
La parlamentaria fue más allá y planteó que, si las empresas no están en condiciones de asegurar la prestación del servicio, el gobernador debe analizar todas las alternativas disponibles, incluida la estatización.
“No tiene sentido seguir utilizando dinero público para sostener un esquema que no brinda respuestas a los usuarios y que paraliza a la provincia cada vez que surge un conflicto. Si hay que discutir la estatización, hay que hacerlo con seriedad, con auditorías, controles y un modelo eficiente. Lo que no se puede hacer es seguir financiando indefinidamente un sistema que fracasa una y otra vez”, expresó.
Finalmente, Elías de Pérez señaló: “El transporte público no es un favor; es un servicio esencial. Y cuando un servicio esencial depende de negociaciones de último minuto, amenazas de paro y subsidios permanentes sin resultados concretos, el problema deja de ser exclusivamente empresarial y pasa a ser un problema de conducción política. Jaldo tiene que dejar de pedir que no paren los colectivos y empezar a gobernar el sistema”.
