
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convocó a los altos mandos de la entidad a una reunión para este miércoles en Rabat, Marruecos, en medio de la crisis que atraviesa el organismo luego de la frustrada intención de crear una filial para comercializar la fase final de la Copa del Mundo.
Según informó la agencia EFE, la decisión del máximo mandatario es consecuencia de haber dado marcha atrás con la creación de la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), que tenía intenciones de manejar aspectos comerciales y operativos de los torneos que organiza la entidad, entre ellos el Mundial, y recibió muchas quejas de distintas asociaciones.
«Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente», afirmó la FIFA en una carta días atrás.
La UEFA, que está integrada por 13 campeones del mundo, fue una de la principal oposición a esta iniciativa de la FIFA y aseguró que sus federaciones nacionales no participarían en las competiciones de la FIFA si la propuesta se mantenía.
Posteriormente, la Concacaf también se sumó la víspera a las intenciones de la UEFA, mientras que el pasado viernes la Conmebol afirmó el inicio de «un proceso de consultas» entre sus miembros y aseguró que «Primero está el fútbol».
El responsable de desarrollo mundial del fútbol de la FIFA, Arsène Wenger; el secretario general, Mattias Grafström; y el príncipe Ali, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, dejaron clara su oposición a la iniciativa de Infantino, que estuvo en Marruecos la pasada semana.
Wenger afirmó en un comunicado difundido a través de la FIFA que descartar el plan era «absolutamente necesario e incuestionable», mientras que Grafstrom calificó la última semana como «una serie de acontecimientos tristes y censurables» en un correo electrónico interno dirigido al personal del organismo rector del fútbol mundial.
Por su parte, el príncipe Ali acusó a la FIFA de crear una situación que «equivale a un chantaje» en relación con los premios no pagados y el apoyo a la reelección de Infantino.
