
El Ejército de Israel informó este domingo que interceptó dos proyectiles lanzados desde el Líbano hacia el norte de su territorio, en un nuevo episodio de tensión que pone a prueba el alto el fuego acordado esta semana entre el Gobierno de Benjamin Netanyahu y la milicia chiita Hezbolá.
Según detallaron las Fuerzas de Defensa de Israel, las sirenas de alerta se activaron en dos localidades del norte del país antes de que los sistemas de defensa aérea lograran neutralizar ambos proyectiles. “Dos proyectiles que cruzaron la frontera desde el Líbano hacia territorio israelí fueron interceptados”, señaló el Ejército en un comunicado oficial, sin reportar víctimas ni daños materiales.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el incidente se produjo pocas horas después de que Israel confirmara la muerte de dos soldados que participaban de operaciones militares en el sur del Líbano. Se trata de Shahar Gamla, de 23 años, subcomandante de compañía de la Unidad Egoz de la Brigada de Comandos, y de Ohad Yaari, de 21 años, integrante del Batallón Shaked de la Brigada Givati.
Las autoridades militares indicaron que Gamla falleció a raíz de las heridas sufridas tras el impacto de un “objetivo aéreo sospechoso” ocurrido el jueves en territorio libanés. En tanto, el Ejército abrió una investigación para determinar las circunstancias de la muerte de Yaari. Ambos combatían en el sur del Líbano pese a la entrada en vigor del acuerdo de cese de hostilidades.
El primer ministro Benjamin Netanyahu lamentó las pérdidas y destacó el accionar de los militares. “Lucharon con heroísmo supremo para proteger a las comunidades del norte y a los ciudadanos de Israel, y su sacrificio y valentía quedarán grabados para siempre en nuestros corazones”, expresó en un comunicado.
Los incidentes reflejan la fragilidad de la tregua alcanzada esta semana tras meses de enfrentamientos entre Israel y Hezbolá. Aunque ambas partes se comprometieron a detener las hostilidades, la continuidad de operaciones militares y los nuevos ataques fronterizos generan incertidumbre sobre la estabilidad del acuerdo y el futuro de la situación en la región.
