
Entre abril y octubre, la Provincia difundió 24 anuncios oficiales sobre la remodelación del predio. No es la primera vez que la gestión provincial busca adueñarse de proyectos ajenos para disimular la falta de obras públicas propias: ya ocurrió un precedente similar con el Aeropuerto Benjamín Matienzo.
El abuso de la comunicación oficial para apropiarse políticamente de inversiones privadas volvió a quedar en evidencia tras la intensa campaña institucional desplegada alrededor de la remodelación de la Terminal de Ómnibus de San Miguel de Tucumán. La maniobra busca adjudicarle al Gobierno de Osvaldo Jaldo el mérito de un proyecto cuya ejecución y financiamiento recaen en el sector empresarial, en un intento por mostrar gestión en un contexto signado por la escasez de obras públicas propias de gran envergadura.
El Avispero, reveló que entre abril y octubre, la página web del Gobierno provincial publicó 24 anuncios y notas vinculadas a los supuestos logros del Ejecutivo en la terminal. El despliegue propagandístico difiere drásticamente de la realidad en el terreno: las obras avanzan a ritmo pausado y la zona de andenes luce prácticamente igual a la del año pasado, mientras los trabajos actuales se reducen a intervenciones menores en la playa de estacionamiento.
La remodelación integral forma parte estricta del contrato de concesión otorgado a la firma Ingeco por 20 años. Para conservar la explotación comercial del inmueble, la empresa privada asume la obligación contractual de desembolsar 11,2 millones de dólares a lo largo de 40 meses. No obstante, el Gobierno presenta con sello oficial cada uno de los 15 frentes de obra activos, ocultando que los trabajos corresponden íntegramente a las obligaciones exigidas en el pliego licitatorio.
Esta metodología de adueñarse de proyectos que no le pertenecen no constituye un hecho aislado dentro de la gestión de Jaldo. Un antecedente directo ocurrió con las obras de remodelación y modernización del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, donde el Ejecutivo provincial pretendió atribuirse la autoría de mejoras financiadas y gestionadas en realidad por un fideicomiso administrado por el Gobierno Nacional y la concesionaria Aeropuertos Argentina 2000.
Ante la falta de proyectos de infraestructura propios para exhibir, la estrategia de la Casa de Gobierno reincide en un patrón conocido: capitalizar logros ajenos para inflar el relato oficial de la gestión./EnterateNoticias
🔴#TUCUMAN | ¿QUIÉN FINANCIA LA OBRA DE LA TERMINAL? 🐝La información en El Avispero. https://t.co/9kOsmjrqvp
— El Avispero 🐝 (@ElAvisperoOk) October 30, 2026
