
La distancia entre Tomás Dente y su hermano Fernando parece cada vez más profunda. Aunque ambos intentaron mantener sus diferencias lejos de las cámaras, en las últimas horas el conductor de Entrometidos en la tarde (Net TV) sumó un nuevo capítulo al conflicto familiar y lanzó una advertencia que incluyó la posibilidad de recurrir a la Justicia.
En su descargo al aire, Tomás recordó las declaraciones que Fernando hizo tiempo atrás sobre la violencia familiar que vivió en su infancia y sobre el origen de su nacimiento. El director teatral había contado que su padre biológico era un sacerdote, a quien conoció recién a los 17 años, pero la relación nunca prosperó.
Tomás aseguró que se enteró por colegas del ambiente periodístico de que Fernando estaría insinuando que sufrió violencia y abusos de su parte durante la infancia. Por eso, lo acusó de ser un “cuentista y fabulador”.
Las declaraciones de Tomás no pasaron desapercibidas y, ante el revuelo mediático, el conductor contó cómo vive el distanciamiento con su hermano. “A mí me parece que es muy sanador sacarse las cosas de encima. Cuando alguien te hace algún tipo de daño o comentarios en contra de tu persona, creo que está bueno cristalizar al enemigo que anda diciendo ciertas cuestiones sobre mí”, expresó en diálogo con LAM (América).
En ese sentido, Tomás fue contundente: “Yo puedo ser un montón de cosas: un loco de mier…, agresivo, virulento, amoroso, odioso, pero hay ciertas cuestiones que, después de tantos años de entrega y construcción en este trabajo, no voy a permitir”.
El conductor también se refirió a los rumores que circulan en el ambiente. “Ayer lo dijo Ángel de Brito, que había escuchado el rumor que estuvo esparciendo Fernando dando a entender de que yo había sido un degenerado con él. Y es fuerte. Demasiado fuerte, así que me pareció atinada la catarsis que pude hacer en la televisión. Porque yo puedo ser cualquier cosa, menos eso. El límite está ahí y lo voy a poner”, sentenció.
Tomás insistió en que Fernando expuso a toda la familia en televisión sin su consentimiento. “Él abrió el juego a que todo se debata en un plató de televisión cuando expuso a toda mi familia sin nuestro beneplácito”, afirmó.
Luego, desafió a su hermano a contar públicamente lo que, según él, viene diciendo en privado. “Amorosamente lo invito a que se siente en televisión y cuente qué es eso tan ‘íntimo y privado’ que generó entre nosotros una brecha. Yo lo voy a estar escuchando con lápiz y papel, anotando todo y espero que él lo pueda defender con pruebas. Después veremos si lo podemos llevar a la Justicia. Quizás él también se lo quiera explicar a un juez”, advirtió.
