
La Casa Rosada trabaja en acuerdos reservados con gobernadores dialoguistas y, en paralelo, prepara la visita de David Friedman, hijo de Milton Friedman, uno de los economistas preferidos de Javier Milei y cuyo nombre lleva uno de sus perros. En la Casa Rosada combinan la negociación política con mandatarios provinciales, la agenda legislativa de junio y una nueva señal ideológica del Presidente hacia el mundo libertario.
Friedman participará de un evento organizado por la Fundación Faro, el think tank libertario que coordina Agustín Laje y que en el oficialismo vinculan al universo de Santiago Caputo. En el entorno de Milei no dudan de que el Presidente buscará recibirlo o compartir una actividad con él. Cerca del jefe de Estado remarcan que sus encuentros favoritos siguen siendo los eventos económicos, las conferencias ideológicas y las reuniones con autores o referentes de su biblioteca liberal.
La visita se da, además, en un momento sensible para Faro. La fundación quedó bajo la mira de la Inspección General de Justicia, que pidió información sobre donantes y movimientos contables. En Balcarce 50 interpretan ese expediente como otro capítulo de la disputa interna entre el sector que responde a Karina Milei y el que orbita alrededor de Caputo.
David Friedman es autor de “La maquinaria de la libertad”, uno de los textos más mencionados en el entorno intelectual de Milei. Su llegada se inscribe en una agenda que el Presidente busca sostener antes de viajar a Estados Unidos para participar de las celebraciones por el 4 de Julio, donde también se espera la presencia de otros mandatarios.
El otro eje del tablero pasa por los acuerdos reservados con gobernadores. En la Casa Rosada hablan de entendimientos de competencia y gobernabilidad: no necesariamente ir juntos en las boletas, pero sí evitar choques directos en algunos distritos, sostener la votación de reformas y no jugar con candidatos locales que compliquen el vínculo político. El esquema aplica sobre todo a mandatarios dialoguistas como Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz, entre otros.
En el Gobierno sostienen que prefieren priorizar el desarrollo de la militancia propia antes que apoyarse en el aparato de los gobernadores. “La diferencia es entre usar tu aparato o el del gobernador. Preferimos sumar bancas en la Legislatura y en el Congreso”, resumen en despachos oficiales. La idea es competir con el sello de La Libertad Avanza en la mayoría de las provincias, aunque sin romper los canales de negociación con los mandatarios que necesitan para aprobar leyes.
En el Ejecutivo aseguran que el armado electoral será similar al de 2025. Planean competir sin acuerdo con el oficialismo local en alrededor de 18 provincias y jugar con más intensidad en los distritos con mayor cantidad de habitantes e infraestructura partidaria. “No sé cuánto sirve arrancar a gobernar una provincia quebrada sin recursos”, agregan en el oficialismo para justificar una estrategia que prioriza bancas y estructura antes que candidaturas ejecutivas en todos los territorios.
La Casa Rosada también analiza el impacto que podrían tener eventuales derrotas en elecciones desdobladas. La respuesta que preparan ante los mercados es que esos resultados no implicarán un cambio en el rumbo nacional y que los acuerdos de gobernabilidad seguirán vigentes. “Vamos a seguir trabajando en línea”, sostienen en Balcarce 50.
La conducción electoral queda en manos de Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem. Ese esquema busca ordenar candidaturas, alianzas, estructura territorial y presencia legislativa. En el Gobierno ponen el foco en la verticalidad de La Libertad Avanza y sostienen que una bancada integrada por dirigentes propios permite administrar mejor las crisis internas y defender al Ejecutivo en momentos de desgaste.
En ese razonamiento aparece el caso de Manuel Adorni. En Nación sostienen que una estrategia basada en aliados externos podría complicar la defensa política del Gobierno ante escándalos o investigaciones judiciales. “Imaginate a De Loredo en el bloque con lo de Adorni. Con Patricia nos sobra”, grafican cerca del oficialismo, en alusión a la autonomía que mostró Bullrich, pero también a la decisión de mantenerla dentro del esquema libertario.
La situación de Bullrich sigue atravesando el armado electoral. En el Gobierno insisten con que quieren que sea candidata a jefa de Gobierno porteña y descartan un acuerdo con el PRO. También dejan fuera de ese esquema a Pilar Ramírez, por bajo nivel de conocimiento público, y a Adorni, al que consideran sin margen electoral por el impacto de las investigaciones sobre su patrimonio.
En la provincia de Buenos Aires, la Casa Rosada ya le aseguró a Diego Santilli que será el candidato de La Libertad Avanza si no hay sorpresas en los próximos meses. El distrito es central para el cálculo de 2027 y forma parte de la discusión más amplia sobre cómo combinar armado propio, acuerdos de gobernabilidad y contención de dirigentes con peso electoral dentro del oficialismo.
Los acuerdos con gobernadores también están atados a la agenda legislativa. En Balcarce 50 buscan sostener entendimientos de votos para las reformas hasta por lo menos marzo. Ponen en duda una convocatoria a la reforma tributaria en el corto plazo y descartan que pueda quedar sancionada antes de fin de año, aunque haya mejorado la recaudación. En cambio, creen tener los votos para avanzar con el Súper RIGI y confían en que los cambios sobre las PASO saldrán con modificaciones hacia un esquema optativo.
En paralelo, el Gobierno busca reforzar la coordinación digital en las provincias bajo el ala de La Libertad Avanza. La idea es sumar encuentros, grupos de organización y lineamientos de comunicación que no dependan exclusivamente de Las Fuerzas del Cielo, el espacio referenciado en Caputo. En el entorno del asesor sostienen que no harán nada para impedirlo y que mantendrán su línea de trabajo. “Es la cuarta vez que lo intentan hacer. No va a salir bien”, expresan cerca de ese sector.
“El valor agregado de las redes sociales es dirigir la conversación pública. Ellos hablan en una cámara de eco interna. Nosotros le hablamos a los de enfrente”, agregan en Las Fuerzas del Cielo. La frase resume la diferencia entre el armado territorial que impulsa el sector de Karina Milei y la lógica de intervención digital que sostiene el grupo caputista. Todo ocurre mientras la Casa Rosada intenta ordenar las reformas, contener la interna y llegar a 2027 con más bancas, más estructura territorial y acuerdos de gobernabilidad sin ceder el control político de La Libertad Avanza.
