
Neymar puso punto final a una de las carreras más importantes en la historia de la Selección de Brasil. El delantero de Santos confirmó que no volverá a vestir la camiseta de la Canarinha y anunció su retiro definitivo del fútbol internacional, apenas unas semanas después de la eliminación del conjunto brasileño en los octavos de final del Mundial 2026 frente a Noruega.
Con esta decisión, el atacante de 34 años cierra un ciclo que se extendió durante más de una década y media, período en el que se convirtió en el máximo goleador histórico del seleccionado brasileño y en una de las principales figuras del fútbol mundial. Además, dejó en claro que no tiene intenciones de regresar para disputar futuras competencias, por lo que descartó su presencia en la Copa América 2028 y en la Copa del Mundo de 2030.
La confirmación llegó luego de varios días de especulaciones. Tras la caída ante los Vikingos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, la estrella brasileña había dejado entrever que su historia estaba cerca de terminar. Las imágenes del delantero llorando sobre el césped después de la eliminación recorrieron el mundo y alimentaron las versiones sobre un posible adiós.
Neymar confirmó su retiro de la Selección de Brasil
Finalmente, con la emoción ya procesada, el futbolista confirmó que aquella derrota marcó el cierre definitivo de su trayectoria con la Verdeamarela: «Mi etapa con la selección ha terminado. Hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, siempre luché por la camiseta amarilla, pero ahora ya no quiero hacerlo», expresó el delantero.
Durante la misma entrevista en la que confirmó su retiro, el futbolista también aprovechó para responder a versiones surgidas sobre un supuesto conflicto con jóvenes integrantes del plantel de Santos. En los últimos días habían circulado informaciones que aseguraban que Ney había mantenido un fuerte cruce con Gabriel Bontempo y Joao Ananias luego del empate 2-2 frente a Chapecoense, acusándolo de burlarse del rendimiento de ambos futbolistas.
El capitán del equipo paulista rechazó esas versiones y explicó que únicamente realizó un llamado de atención dentro del vestuario por el rendimiento colectivo. «Es triste y molesto, pero no es culpa mía. Estas historias llegan a muchísima gente. Hablé después del partido, exigí más y dije que no podíamos permitirnos ser tan relajados. No se puede regalar un empate así. Como capitán, tengo todo el derecho a decir eso», afirmó. Además, aclaró que no fue el único referente que tomó la palabra tras el encuentro. «Lucas Veríssimo y Gabigol también lo hicieron», agregó.
