
La publicación de la caída mensual del PBI en el segundo trimestre del año dejó a la economía muy cerca de entrar en una recesión técnica. Así lo advirtieron los economistas consultados por TN, que indicaron que lo más probable es que los datos del período julio-septiembre no alcancen a revertir las bajas previas. Si eso sucede y se acumulan dos trimestres en terreno negativo, la Argentina estará inmersa formalmente en una recesión.
El presidente Javier Milei desestimó esta lectura: “Los indicadores están arrojando cualquier cosa”, sostuvo en una entrevista, y atribuyó esa volatilidad en las cifras oficiales a un cambio en la matriz productiva. Sin embargo, los analistas privados y organismos internacionales como el Banco Mundial recortaron sus proyecciones de crecimiento económico para la Argentina en este año.
Los últimos datos publicados por el Indec fueron anticipando cuál fue el desempeño de la economía en la primera parte del tercer trimestre. El primero de ellos fue el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de julio, que mostró una caída desestacionalizada del 2,9% con respecto al mes previo y una baja interanual del 1,4%.
Sobre ese número, los analistas de Outlier habían destacado que en el séptimo mes del año solo habían subido, con ajuste estacional, “Pesca” (1,8%) y “Hoteles y restaurantes” (0,6%).
“Julio profundizó la pérdida de dinamismo y deja servida una recesión técnica en el segundo y tercer trimestre, aunque agosto amortiguaría parte de la caída. Hacia adelante será clave que aceleren los salarios reales (sin topes paritarios) y bajen los encajes, para achicar el spread de tasas: sin recuperación de los agregados monetarios reales no hay antecedentes de actividad ganando dinamismo de forma sostenida”, había recomendado esa consultora.
Desde LCG, en tanto, también anticiparon una recuperación del EMAE para agosto, pero en una magnitud que haría improbable evitar la recesión técnica, dado que el tercer trimestre cerraría con un PBI a la baja, al igual que el segundo.
En sintonía con el argumento oficial, en esa consultora concedieron: “Es cierto que los filtros para ‘desestacionalizar’ la actividad mensual ya no lucen tan robustos frente a posibles cambios en los patrones recientes de producción y consumo, con lo que hay que tomar con cautela las variaciones desestacionalizadas que arroja el Indec”. No obstante, resaltaron que también es cierto que las mediciones interanuales de las cifras originales venían siendo positivas (excepto en febrero y julio) y son cada vez más exiguas.
La economía, a dos velocidades
Los números sectoriales que se fueron publicando en los últimos días ayudan a delinear el panorama de la actividad durante el tercer trimestre del año.
“La apertura sectorial de julio reiteró la ‘economía en forma de K’ que venimos describiendo”, sostuvo un reporte de Grupo SBS. Y añadió: “La heterogeneidad es clara: en agosto de 2026 la producción de petróleo gana 42,1% sin estacionalidad contra noviembre de 2023, versus mermas del 7,4% en industria y del 23% en construcción”.
Al analizar los cuatro reportes oficiales en conjunto (industria, minería, construcción y pesca), Outlier indicó que la serie con ajuste estacional reportó un alza de 1,5% en agosto luego de la caída de 2,9% durante julio y sostuvo que eso reafirma que hubo una recuperación parcial en el octavo mes del año. La serie original, por su parte, mostró una caída interanual del 1,5%, que dejó el acumulado de los primeros ocho meses 0,4% arriba del mismo período de 2025.
“Hay que recordar que esos cuatro sectores en conjunto representan poco más del 27% del PBI, faltan todos los servicios y el agro, entre lo más relevante. Además, son indicadores de producción, no de Valor Agregado, que son los que se utilizan para elaborar el EMAE y el PBI con lo cual puede haber diferencias. Es solo un proxy”, recalcó la consultora.
