
En el marco del «IAE Summit 2026», el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió con contundencia el actual programa económico y sostuvo que la gestión logró desarticular el mito de la «restricción externa». Según el funcionario, la escasez de divisas no era un problema estructural del país, sino una consecuencia directa del modelo anterior.
«La falta de dólares era culpa del esquema previo. Hoy hay divisas para importar, repatriar dividendos y para los ahorristas. Incluso el Banco Central sigue sumando reservas», afirmó Caputo ante el auditorio en el Centro de Convenciones de Buenos Aires (CEC).
El titular de Hacienda vinculó la apertura comercial con beneficios directos para el consumo, al destacar que la mayor oferta de bienes mejoró los precios para la «gente». Sin embargo, aclaró que se trata de una apertura gradual. «No es una apertura alocada; de hecho, el peso del comercio sobre el PBI sigue siendo menor al de otros países de la región», dijo.
La economía de «dos velocidades»
Consultado sobre la disparidad sectorial -donde la energía y la minería registran récords mientras la industria y la construcción caen-, Caputo rechazó las críticas sobre la falta de «derrame». Con un matiz irónico, advirtió a los economistas que cuestionan esta brecha. «Se van a enfermar de equilibrio parcial. El boom de los sectores extractivos es lo que garantiza el equilibrio general y la estabilidad cambiaria», aseguró.
El ministro redobló su apuesta contra el proteccionismo industrial financiado con emisión, al señalar que ese modelo solo generó inflación y pobreza entre 2011 y 2023. De cara al futuro, vaticinó que el compromiso fiscal del actual Gobierno convertirá a la Argentina en el país con mayor crecimiento en las próximas tres décadas.
