
Con la inflación a raya y una aprobación social aceptable, Javier Milei venía disfrutando de su verano en el gobierno. Pero dos actores interrumpen en el tiempo despejado libertario.
Lula Da Silva reaccionó a los provocativos posteos del presidente argentino. Brasil dejó de representar a la Argentina en Venezuela. Italia tomará la posta aunque el cambio no será inmediato.
El alineamiento con Donald Trump es total al punto que es clave para una pronta liberación de Nahuel Gallo, Germán Giuliani y Roberto Baldo. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, cuida las palabras al extremo hasta en la intimidad del ministerio.
Los posteos de Milei son la excusa perfecta. La reacción de Lula es a la decisión del argentino de convertirse en el líder en la región. Integrarían el bloque “contra el cáncer del socialismo del siglo XXI” José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), Nayib Bukele (El Salvador), José Jerí (Perú), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá), Nasry Asfura (Honduras) y Luis Abinader (República Dominicana).
La contraofensiva de Lula
Enemistado con Peña desde la inauguración del Puente de la Amistad, -cortaron la cinta por separado en días distintos-, Lula pegó el faltazo a la firma del acuerdo Mercosur Unión Europa en Asunción. Procuró, además, tener un día antes, el viernes, una cumbre privada con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Río de Janeiro.
Completó la ofensiva con una nota de opinión publicada en La Nación y en El País de España. “En una época en la que el unilateralismo aísla los mercados y el proteccionismo inhibe el crecimiento global, dos regiones que comparten valores democráticos y defienden el multilateralismo eligen un camino diferente. Frente a la lógica de las guerras comerciales, que segregan economías, empobrecen naciones y aumentan la desigualdad, el Mercosur y la Unión Europea firman mañana uno de los acuerdos más amplios del siglo XXI”, escribió y remató: “En un contexto de creciente proteccionismo y unilateralismo, este acuerdo demuestra que es posible una gobernanza mundial más activa, representativa, inclusiva y justa. Estos mismos principios guían nuestra búsqueda de instituciones multilaterales renovadas, como la reforma de la Organización Mundial del Comercio y del Consejo de Seguridad de la ONU”.
Lula pone una cuña en la mielera relación entre la Argentina de Milei y los Estados Unidos de Trump. El presidente argentino afina la cintura. Pone el guiño a la derecha, pero no descuida el otro frente. En Reyes, una comitiva de cinco diputados nacionales de La Libertad Avanza y dos del PRO llegaron a China invitados por el gobierno de Xi Jinping. Estuvieron hasta el martes 13 y hasta visitaron el Partido Comunista. Encabezó el grupo la diputada nacional Juliana Santillán, karinista y javierista fervorosa, que supo tener un duelo de codazos y tacones con Victoria Villarruel durante una recorrida de campaña cuando la entonces la candidata a Vice había caído en los infiernos del cielo de la Hermana de Hierro.
Luis “Toto” Caputo recurrió a un banco de China para completar el pago del último vencimiento de la deuda por 4500 millones de dólares.
Las cifras del Intercambio Comercial Argentino (ICA) de noviembre de 2025, que publica el INDEC, muestran esos reacomodamientos:
China (socio 1): registró un desempeño histórico con un salto del 274,5% en las exportaciones argentinas, con US$ 1.317 millones. Pese a este crecimiento, la balanza arrojó un déficit de US$ 161 millones.
Brasil (socio 2): el principal socio del Mercosur mostró señales de enfriamiento. Las exportaciones argentinas cayeron un 9,7% (US$ 1.089 millones), en sintonía con una baja del 11,7% en las importaciones.
Estados Unidos (socio 3): Se consolidó como el socio más equilibrado, con un superávit de US$ 410 millones después de un incremento del 21,5% en las ventas argentinas al país norteamericano.
